ChromeBooks, los portátiles de Google, inútiles y caros


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Poco tiempo después de lanzar Android como sistema operativo para smartphones, Google anunciaba el desarrollo de un nuevo sistema operativo para netboks y portátiles ultraligeros basado totalmente en la nube.

Anunciado oficialmente el 7 de julio del 2009 y liberado oficialmente en noviembre del mismo año bajo el nombre de Chromium OS, este sistema operativo llegaba en un momento en el que los pequeños netbooks se habían convertido en objeto de deseo por millones de consumidores de todo el mundo.

Pensados originariamente para operar bajo Linux, los netbooks asombraban a los consumidores por su pequeño tamaño, gran autonomía y ligereza.

El reemplazo de Linux (debido a la falta de una distribución que asegurase un interfaz fácil de usar y compatibilidad con los centenares de periféricos existentes en el mercado) por Microsoft Windows XP disparó la popularidad de estos pequeos portátiles que en poco tiempo se convirtieron en un éxito de ventas.

Sin embargo, Windows XP tenia fecha de caducidad y su sustituto, Vista no convencía a usuarios ni fabricantes. Precisaba de grandes recursos y su uso en los netbooks los volvía totalmente inoperativos.

Fue en ese momento cuando Google vio una oportunidad inmejorable para introducirse en el mercado de sistemas operativos con la intención de dar la vuelta al mercado y hacer de Chrome la plataforma estandard para este tipo de dispositivos.

Su propuesta parecía por de pronto interesante. Un sistema operativo ligero, fácil de usar y con una puesta en marcha de apenas segundos. Además, Chrome OS hacía un uso extensivo de herramientas propias ya muy populares entre los usuarios: el buscador Google, Google Docs y GMail.

Google anunció que una de las grandes ventajas de Chrome es que no precisaba de discos duros ni unidades de almacenamiento ya que las aplicaciones estarían en la red y de rápido acceso y ejecución a través de redes Wifi y 3G.

El largo camino de Chrome OS

Durante el 2009, Google anunció que los primeros netbooks con Chrome OS llegarían al mercado durante la navidad del 2010. La realidad fue muy distinta, el lanzamiento del iPad por Apple durante el primer trimestre del pasado año fue un duro golpe para los netbooks que en poco tiempo pasaran a ser de un objeto deseado a un objeto del pasado.

Los fabricantes encaminados a encontrar una respuesta al tablet de Apple mostraron su poco interés al desarrollo de una nueva generación de mini-portátiles basados en un sistema operativo desconocido por la inmensa mayoría de los consumidores y Google se vio obligado a lanzar su propio prototipo al mercado en colaboración con Verizon el 7 de diciembre del 2010.

Fue un rotundo fracaso.

El éxito de Android y el interés que despertaba la nueva versión 3.0 enfocada específicamente para su uso en los cada vez más populares tablets en lugar de animar a Google en unificar plataformas le llevo a intentar de nuevo relanzar Chrome OS.

Durante su conferencia anual  Google I/O fueron presentados los primeros Chromebook comerciales fabricados por Samsung y Acer. Los dos equipos se basaban en el prototipo lanzado por Google el pasado diciembre aunque mejoradas en algunos aspectos técnicos.

La fecha de salida de los equipos fue fijada para el 15 de junio… hasta la fecha apenas existen referencias sobre el éxito de estos equipos en los EEUU lo que de entrada ya hace sospechar que las ventas han sido mínimas.

Caros e inutiles

La arquitectura de los «Chromebooks» es muy similar a la de los actuales netbooks. Destacan por una pantalla de mayor tamaño, entre 11,6 (Acer) y 12,1 pulgadas (Samsung), la presencia de una unidad de almacenamiento interna SSD de 16GB y una memoria RAM de 2GB.

Las principales características de los ChromeBoos.

Procesador Intel Atom Dual Core
WiFi 802.11n y 3G integrado.
Pantalla entre 11,6 y  12.1 pulgadas
Lector para tarjetas SD.
Puertos USB
Teclado completo con teclas específicas para Chrome OS.
Touchpad multitáctil y “clickeable”.
Salida de audio 3.5 milímetros.
Salida de vídeo VGA
Batería extraíble con una autonomía de unas 8 horas.
Peso aproximado de 1.70 kilogramos
Los precios varían entre los 349 cólares y los 499 dólares en las versiones 3G

Si los comparamos con los precios de los actuales netbooks son algo superiores, debido seguramente a la presencia de un disco SSD, más caro, y una pantalla de mayor tamaño.

Sin embargo, los usuarios deben olvidarse de sus discos duros de gran capacidad de 250 y 500 GB que hoy encontramos en la mayoría de los netbooks.

La compatibilidad de dispositivos externos es algo limitada y para imprimir documentos es preciso la utilización de Google Cloud Print dentro del entorno del propio navegador. Esta herramienta aún en fase beta garantiza una compatibilidad limitada con las impresoras más populares del mercado.

Los usuarios también deben olvidarse de muchas aplicaciones populares. Las aplicaciones y herramientas se ejecutan dentro del navegador Chrome y deben descargarse como plugins en la tienda de aplicaciones de la compañía.

Eso supone una compatibilidad limitada con los programas más populares del entorno ofimático (por ejemplo Microsoft Office) encontrándonos a las expensas de los desarrolladores independientes ya que hasta el momento ningún gran fabricante ha anunciado su apoyo a esta plataforma.

Pero incluso aceptando estas condiciones, las limitaciones son muy importantes… ¿podremos visualizar películas en formato DIVx?, ¿a la hora de descargar contenido multimedia, el reproductor bloqueará aquel contenido que no respete el DRM?… Son algunas de las preguntas que quedan en el aire y es que al depender única y exclusivamente de Google cualquier infracción de una aplicación a las leyes estadounidenses puede suponer la eliminación de esta de la tienda oficial.

Finalmente y no menos importante, los Chromebooks están pensados para estar siempre conectados a Internet, sea Wifi o 3G lo que supone un coste adicional muy importante para el usuario.

Hemos de tener presente que para poder disfrutar plenamente del «chromebook» deberemos contratar una tarifa plana 3G completa (39 euros mensuales) ya que si nos encontramos fuera de una cobertura Wifi privada no podremos lanzar aplicaciones ni realizar las tareas propias que podemos realizar en un equipo informático.

Teniendo en cuenta que hoy en el mercado ya podemos encontrar netbooks por debajo de los 300 euros o ultraligeros con Intel i3 o i5 por unos 550 euros, nuestra conclusión es clara… los chromebooks son equipos inútiles (debido a sus grandes limitaciones en la ejecución de aplicaciones sin que representan ninguna novedad que ya dispongamos en otros dispositivos) y caros, ya que además del coste del equipo deberemos sumar la contratación de una tarifa plana con un operador de telecomunicaciones.