El presidente de Telefónica pide a la UE que evite una regulación «desproporcionada» para no poner en riesgo inversión en redes


Resalta que las nuevas redes requieren una inversión de 250.000 millones de euros

El presidente de Telefónica, César Alierta, pidió ayer a la Unión Europea que evite una regulación «desproporcionada» del sector de las telecomunicaciones y apueste por una normativa que incentive la inversión en nuevas redes y la innovación, en un momento en que es especialmente necesaria para hacer frente a la crisis.

«El sector de las telecomunicaciones es uno de los que más contribuyen a la economía europea y, por consiguiente, uno de los ejes principales de la economía en general. En un clima macroeconómico más complejo, creemos que un mercado abierto y un entorno normativo adecuado contribuirán a generar la inversión y la innovación que, ahora más que nunca, necesita Europa», dijo Alierta en una conferencia sobre internacionalización organizada por Telefónica en Bruselas.

Resaltó que el régimen normativo debe «ser capaz de animar e incentivar al sector privado para que éste realice la inversión necesaria para financiar nuevas tecnologías, como las redes de alta velocidad móvil y banda ancha fija». Sólo las redes fijas requieren de una inversión de 250.000 millones de euros, dijo.

El presidente de Telefónica subrayó que el sector es ya «muy competitivo» y la consecuencia de ello ha sido «el descenso constante de los precios para los consumidores en todas las áreas: fijo, banda ancha y móvil». «No deberíamos poner freno a esa continua evolución por una normativa desproporcionada», avisó.

A juicio de Alierta, uno de los objetivos principales de las políticas de la UE debería ser que Europa mantenga su condición de región más innovadora en tecnologías de la información y de la comunicación. Sólo fomentando la inversión se garantizará que Europa no pierda posiciones respecto a otras economías avanzadas, como Estados Unidos o Japón, que están apostando «muy fuertemente» por este tipo de tecnologías, señaló.

Telefónica pide a la UE que ponga en marcha un plan de cinco puntos dirigido a fomentar la inversión en las telecomunicaciones europeas, sector que contribuyó con 374.000 millones a la economía de la UE en 2007. Se trata en primer lugar de fomentar el crecimiento del mercado europeo mediante la innovación en redes y servicios y de promover un modelo de competencia efectiva y sostenible basado en la competencia entre plataformas.

En tercer lugar, el operador español aboga por promover la «inversión eficiente» en redes de siguiente generación mediante una «desregulación gradual y basada en la segmentación geográfica». También reclama una nueva política de gestión del espectro que contribuya al desarrollo de nuevos servicios. Finalmente, Telefónica apuesta por un mercado único de telecomunicaciones europeo que impulse el crecimiento y la competencia.

Alierta se refirió en su discurso a un nuevo estudio del Centro de Investigación Económica y de Negocios, según el cual las telecomunicaciones contribuyeron con 374.000 millones de euros a la economía de la UE en 2007, 218.000 millones más que en 2000. La previsión es que esta cifra aumente hasta 512.000 millones en 2013, lo que equivale al 3,7% de la economía europea.

Según este estudio, en 2007 la industria de las telecomunicaciones de la UE dio trabajo a 3,56 millones de personas, cifra que aumentará hasta 3,71 millones en 2013. Además, el de telecomunicaciones es uno de los sectores más productivos de la UE. Cada trabajador del sector aporta 105.000 euros a la economía anual, más del doble de la media comunitaria. Esta brecha de productividad seguirá ensanchándose: se prevé que la producción por empleado de las telecomunicaciones llegue a los 138.000 euros en 2013 frente a la media de 61.000 euros de la UE.

Finalmente, el informe señala que la aportación de la industria a las finanzas públicas ascendió a 187.000 millones en ingresos fiscales en 2007 y llegará a los 223.000 en 2013.

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