Los nuevos TV LG consumen menos electricidad


LG Cinema 3D: gran calidad con gafas pasivas y acceso completo a Internet

Gracias a una fuerte inversión en I+D, LG ha conseguido reducciones considerables con tecnologías como Intelligent Sensor, que consume hasta un 85% menos de electricidad

LG ha puesto a la venta televisiones con clasificación A. Además, todos estos modelos, tanto de LED, Plasma y LCD, se han desarrollado para conseguir una mayor eficiencia energética. Su nuevo etiquetado ECOFRIENDLY garantiza que los materiales de fabricación y los componentes electrónicos están libres de mercurio y plomo. La nueva generación de televisores LG incluye el Intelligent Sensor, que ajusta los parámetros de imagen del televisor para que sean acordes a la iluminación de la sala, lo que logra una reducción del consumo eléctrico entre un 60% y un 85%.

“Con el cambio climático y una mayor concienciación por parte de los consumidores y empresas por proteger el medio ambiente, las tecnologías verdes juegan cada vez un papel más importante a la hora de comprar un TV”, comenta José María Zamora, Director de Marketing Corporativo y Home Entertainment de LG España; y añade: “En LG hemos centrado nuestros esfuerzos en la reducción del consumo de energía de nuestros televisores además, también estamos evaluando las cadenas de diseño y desarrollo, suministro, distribución, reciclaje, etc. para cuidar todo el proceso y conseguir una mayor eficiencia en cada etapa”.

Centrados en mejorar la eficiencia de los productos

En cuanto al nuevo etiquetado de eficiencia energética, la Directiva 2010/30/EU, establece las normas sobre el etiquetado de las televisiones y la información adicional que deben indicar a todas las marcas que en el etiquetado de los productos a partir de diciembre de 2011.

Ante estas nuevas exigencias de etiquetado, LG además de cumplir con la normativa europea, ha llevado a cabo otras medidas propias que hacen que el consumidor colabore con el mantenimiento del medio ambiente sin que le grave económicamente. Se estima que, a día de hoy, el ahorro no es todavía significativo para el consumidor en términos económicos, pero sí a nivel ecológico.