Blogs no pasan inadvertidos para los nadadores olímpicos


A Daniel Blaum le disgusta la distancia que hay del hotel a la piscina de entrenamiento. Ian Crocker es un consumado aficionado al jazz y Katie Hoff se dio una vuelta por un centro comercial donde se compró un top «muy boniiiiito».

Agencias – A pocos días de competir en el mundial de natación, algunos nadadores, cuando no están entrenando en la piscina se conectan a internet para actualizar sus blogs.

El argentino Blaum no tiene uno propio, pero envía notas al blog de un amigo relatándole sus experiencias.

«Sólo el clima, que por ahora es malo y fresco, y la distancia del hotel al entrenamiento, según el trafico puede variar entre los 20 y 45 minutos, son las dos cosas complicadas», escribió el nadador hace unos días.

Gracias a los blogs, los aficionados a la natación pueden sumergirse de una forma más personal en el mundo de sus ídolos.

«Espero yo con el correr de los días acomodarme bien y empezar a sentirme como quiero», relató Blaum sobre su adaptación a la ciudad. «¡La piscina de entrenamiento nuestra está equipada con un hidromasaje grande, con sauna y carpa para hidratación! Así que todo está muy bien». El argentino competirá el domingo en los 25 kilómetros en aguas abiertas.

El ídolo australiano Grant Hackett, el mejor nadador de fondo del mundo, no actualiza con mucha frecuencia su página.

«Es importante relajarse… En el equipo nos pasamos mucho tiempo viendo películas. Recientemente fui a ver ‘el ilusionista’. Me pareció buena», dijo Hackett en su última entrada, o post como se le conoce en la blogoesfera.

En la página de Crocker, plusmarquista de la modalidad mariposa, aprendemos que admira el idioma italiano, que escucha el jazz de Django Reinhardt y que le encanta bromear con el gusto musical de su compañero de equipo Michael Phelps.

Hoff, una de las estrellas de la natación estadounidense, comentó que «Australia es un país alucinante. Es la primera vez que vengo por aquí, así que todo me resulta nuevo. Ya me estoy ajustando al cambio de horario. Las primeras noches fueron duras. El primer día me acosté a las ocho de la noche porque sentía que era la madrugada».

Una vez que se adaptó al horario, Hoff escribió que «fui a estos grandes centros comerciales y me compré un top muy boniiiiito».

La holandesa Inge Dekker le pasa fotos y notas a su hermana para que los cuelgue en su página.

«La mayoría de personas sabe que estaré lejos de casa durante seis semanas», escribió Dekker. «Saben que estoy entrenando, pero no más. El otro día fuimos a nadar con focas. Fue muy divertido. Tomé algunas fotos y se las envié a mi hermana».