Condenan a Jammie Thomas a pagar 220.000 dólares por compartir música en Kazaa


jamie-thomas-petitUn jurado de Minesota (EEUU) ha multado con 222.000 dólares a una mujer por compartir 24 canciones en la red, tras una demanda presentada por la industria discográfica, informa hoy en su edición digital el diario «Duluth News Tribune».

El periódico de Minesota señala que el abogado de las firmas discográficas norteamericanas Richard Gabriel aseguró que la demanda no pretende obtener dinero para sus clientes «sino enviar un mensaje» a la población.

Según el fallo del jurado, Jammie Thomas, una madre soltera de 30 años con dos hijos, vulneró los derechos de autor al compartir en el sitio web «KaZaa» 24 canciones en archivos digitales.

Los demandantes, Capitol Records Inc., Sony BMG Music Entertainment, Arista Records LLC, Interscope Records, Warner Bros. Records y UMG Recordings recurrieron a su empresa «antipiratería» Safe Net, que encontró en el citado sitio web un usuario con el alias «tereastarr» que disponía el 21 de febrero de 2005 en su ordenador de 1.702 canciones para que otros usuarios pudieran descargar.

Según el rotativo, Safe Net descargó archivos cuyos derechos de autor correspondían a las gigantes de la industria discográfica norteamericana.

Según la decisión del jurado, cuyos miembros rechazaron hacer declaraciones al Duluth News Tribune, Thomas deberá pagar 9.250 dólares por cada una de las 24 canciones que compartió en la red.

Resultados desalentadores para los que descargaron canciones

Los representantes legales de la RIAA se mostraron muy satisfechos por la decisión del jurado.

Uno de los abogados de la acusación declaró a los periodistas concentrados ante la sede del tribunal que «lo que más apreciamos en este caso ha sido la oportunidad de poner claramente los hechos y pruebas que hemos recogido».

Añadió que la condena envía «el mensaje, espero, de que descargar y distribuir nuestras grabaciones con derechos de autor no está bien».

Según los abogados de la industria discográfica la «piratería musical» les ha causado miles de millones de dólares en pérdidas.

La RIAA ha presentado más de 26.000 demandas contra particulares a los que acusa de vulnerar derechos de autor por descargar o compartir archivos digitales. Aunque la mayoría de los demandados prefirieron acogerse a un acuerdo pactado, otros como Thomas creyeron en la posibilidad de ganar la batalla en los tribunales.

El resultado no puede ser más desalentador para todos ellos. Está es la primera sentencia sobre compartición de archivos y ya sienta las bases para que otros juicios acaben con decisiones parecidas.

Ganará en la apelación

Ray Beckerman, un abogado de Nueva York y experto en propiedad intelectual no comparte la opinión optimista de la industria. Reconoce que el veredicto es «una victoria para la industria discográfica«, aunque puntualiza que «no establece ningún precedente contra nadie más».

El experto señaló a Efe que el dictamen es «absurdo» porque aplica una multa de 222.000 dólares por compartir 24 canciones cuyo
coste es de 23,76 dólares (16,97 euros).

Beckerman cree que la demandada tiene la posibilidad de ganar una apelación.

Por su parte, una de las asociaciones más críticas con la RIAA, la Pese a reconocer la validez de esos argumentos, críticos como la
Electronic Frontier Foundation (EFF), aseguró que es una victoria pírrica ya que millones de que millones de estadounidenses seguirán intercambiando música como lo han hecho desde la aparición de Napster en 1999.

«Cada demanda hace que la industria se parezca más y más al rey Canuto, que trató en vano de detener la subida de la marea» (..) Son muchos los que estiman que la RIAA ‘pierde al ganar’ ya que dirige su guerra contra clientes potenciales en vez de buscar un nuevo modelo económico ganador», destacó en un comunicado.