¿El uso del teléfono móvil daña la salud?


salud-movilesNo existen estudios rigurosos que avalen ese temor, como tampoco otros que lo descarten, sin embargo, la mayoría de los consumidores europeos están convencidos de que los terminales pueden suponer un riesgo para la salud

4.500 ciudadanos del Reino Unido, Francia, Alemania y España, han participado en una investigación promovida por la compañía Exradia para conocer cual es la opinión de estos sobre el impacto de la tecnología móvil en la salud de las personas.

Los resultados del estudio de Exradia determinan que el 83% de los europeos cree que el uso del teléfono móvil a largo plazo puede dañar su salud. El 87% de los franceses conoce estos riesgos, seguido del 86% de los ingleses, el 81% de los alemanes y un 78% de los españoles. Todo y esto, el 67% de los alemanes declara desconocer que la exposición continuada a radiaciones electromagnéticas contribuye en el desarrollo de enfermedades como el cáncer. Además, un 55% de los españoles y un 56% de franceses admite no estar al corriente del peligro del uso del móvil.

Otro de los descubrimientos del estudio de Exradia es que el 4% de los europeos conoce a alguien que sufre alguna aflicción grave de salud debida, según su opinión, a la exposición continuada a campos electromagnéticos sin protección.

Estudios, unos a favor, otros en contra

La polémica entre defensores y detractores de la telefonía se desencadena tras la ausencia de pruebas sobre la inocuidad de las inmisiones electromagnéticas. Además, este factor se une a la necesidad de regular los niveles y límites de exposición para la protección de la salud como recoge la Comisión Internacional de Protección contra las Radiaciones No Ionizantes (ICNIRP), la OMS y el Consejo de la Unión Europea.

En la actualidad, no existen estudios que demuestran los efectos a largo plazo de la radiación electromagnética, sin embargo, sí se han probado científicamente los efectos biológicos en la salud. Ejemplos de estos efectos observados son: efectos en los iones de calcio, el efecto enzimático, efectos en el ADN, efectos en la proliferación de las células y efectos en la expresión de los genes. Muchos científicos están estudiando la contribución de estos efectos en el desarrollo de enfermedades como cáncer, Parkinson y Alzheimer.

Sin embargo, aún no existe ningún estudio aceptado por la comunidad científica que acredite que tales dolencias son fruto de la exposición a teléfonos móviles lo que dificulta que las autoridades tomen medidas para proteger a los consumidores.

Los europeos exigen mayor información a sus órganos de gobierno

La falta de una acreditación científica no es ningún obstaculo para que los europeos se planteen de quién es competencia informar y proteger a los ciudadanos. A este respecto, el estudio de Exradia revela que el 97% de los españoles responsabiliza al Gobierno de no proporcionar suficiente información sobre las repercusiones negativas de las ondas electromagnéticas. Además, el 93% de franceses y el 91% de alemanes ratifica que hay escasez de información, seguido del 86% de ingleses que expresa su insatisfacción con la cantidad de información por parte del gobierno.

A raíz de la escasez de información al ciudadano sobre la exposición a radiaciones perjudiciales para la salud, el 96% de españoles insta al Gobierno a llevar a cabo más investigaciones sobre los riesgos potenciales para aumentar las medidas preventivas pertinentes para la protección de los ciudadanos. A este dato se suman el 94% de los franceses e ingleses, así como el 93% de los alemanes que reclaman más atención sobre este tema de salud pública universal.

Los más vulnerables, los adolescentes

Según el estudio de Exradia, cuatro de cada cinco europeos piensa que el Gobierno debería proporcionar más información a los padres, advirtiendo los riesgos de las ondas electromagnéticas de dispositivos móviles en sus propios hijos. Debido a que los jóvenes son uno de los grupos sociales más atraídos hacia los móviles, los padres deberían ser conscientes de los riesgos potenciales del uso del móvil para proteger la salud de sus hijos. En una publicación, disponible online, lanzada por el Departamento de Salud de Reino Unido informan que "hay investigaciones que demuestran que el uso de teléfonos móviles afecta a al actividad cerebral" y que "existen lagunas en nuestro conocimientos científicos".

De esta manera, los encuestados consideran que los espacios o entornos más vulnerables y que necesitan más protección son las guarderías, las escuelas y los hospitales.

Por otro lado, según el estudio de Exradia, el 93% de los europeos exige a sus órganos gubernamentales que obliguen a los fabricantes de móviles y terminales a tomar medidas preventivas para proteger a la ciudadanía de las radiaciones peligrosas. Este resultado indica claramente que las expectativas de los europeos son que sus gobiernos y autoridades públicas deberían actuar proactivamente contra los riesgos de los dispositivos inalámbricos.

Los consumidores tienen claro que las medidas de protección deberían ser instalados por los operadores como Vodafone, Movistar o T-Mobile mientras que el 53% de los europeos coincide en las tecnologías de protección deberían ser incorporadas de serie en los terminales. Finalmente, un 14% de los encuestados creen que los Gobiernos deberían sufragar las tecnologías que protejan a los usuarios.