¿Están preparadas las operadoras para un Mundo Móvil?


4G

Estimaciones de Ericsson sitúan en unos 3.300 millones los smartphones que estarán activos a fines del del 2018. La pregunta que muchos nos hacemos es si las operadoras están preparadas para un mundo móvil interconectado

 

El número de teléfonos inteligentes se triplicará de aquí a 2018 hasta alcanzar los 3.300 millones en todo el mundo, según estimó este viernes la empresa de equipamientos de telefonía móvil, Ericsson.

"El número de abonados con smartphones era de 1.100 millones a finales de 2012 y estimamos que alcanzará los 3.300 millones de aquí a finales de 2018", indicó el grupo sueco en su informe anual.

Según Ericsson, actualmente estos dispositivos representan entre el "15 y el 20%" de los teléfonos móviles en uso en el mundo, pero cada vez se extenderán más.

Nokia abrió el camino, Apple lo popularizó

El auge de los teléfonos inteligentes es una tendencia que se viene observando hace años. Aunque la finlandesa Nokia fue una de las primeras en ofrecer un móvil interconectado fue con la llegada del iPhone de Apple cuando se desató mundialmente la fiebre "smartphone".

El iPhone no solamente ofrecía un interfaz táctil revolucionario sino que además facilitaba al usuario navegar por Internet, interconectar con las incipientes redes sociales y descargarse contenido multimedia, todo ello de manera muy fácil e intuitiva.

La llegada de Android, desarrollado por Google, popularizó aún más los terminales "inteligentes" y la concepción de un mundo móvil conectado. Hoy las nuevas apuestas de la industria con Firefox OS y Tizen, facilitarán aún más que inmensas capas de la población puedan acceder a ese mundo intersectado a través de dispositivos móviles.

¿Están los operadores preparados?

Volviendo al informe de Ericson, este apunta a que en la actualidad el volumen de datos transferidos en las redes móviles se duplica anualmente y que entre el 2012 y finales del 2018, se multiplicará por doce.

Ericsson no avanza cuales serán las aplicaciones más "devoradoras" de bits de aquí al futuro, pero las operadoras ya están siendo "victimas" de herramientas que aprovechan la transferencia de datos para canibalizar su mercado tradicional y más rentable, a saber el tráfico de voz y los SMS.

Hoy WhatsApp se ha tragado prácticamente al tradicional SMS y a su competidor BlackBerry Messenger que operaba a través de redes GPRS. Skype y otras propuestas similares ya están obteniendo una gran cuota de mercado en el mundo móvil y las distintas apps de redes sociales, obligan al terminal a estar permanentemente conectado y descargando contenido. Todo ello sin olvidar el acceso a Youtube, Spotify y otras propuestas que ya están preparando su entrada al mundo móvil con streaming de películas.

Todo ello supone para las operadoras aumentar considerablemente sus redes de datos móviles, apostar por nuevas tecnologías (LTE/4G) mientras se reduce el ingreso que perciben de su canal tradicional y más rentable, la voz.

Todos hemos sido "victimas" de lo que las operadoras denominan "saturación de red" en grandes espacios públicos, eventos multitudinarios o congresos. La actual infraestructura 3G/HDSPA limita la capacidad por células algo que se mejora sustancialmente con LTE. Pero incluso la LTE que hoy se está demostrando como la mejor alternativa para un tráfico masivo de datos no ha sido probada en el entorno que plantea Ericsson con millones de personas interconectadas y consumiendo datos en ese tipo de actos o en los centros financieros de las grandes ciudades.

Más barato

Otro reto importante es el del precio de las tarifas de acceso. Hoy la mayoría de las operadoras ofrecen planes básicos con descarga de 100MB o 300 MD de datos. Esa cantidad no solamente es ridícula en un entorno como el actual sino que produce insatisfacción por parte del consumidor al encontrarse a los pocos días con la obligación de acceder a Internet o la información a través de Edge o GPRS con velocidades totalmente insuficientes.

Las operadoras se defienden afirmando que con la actual tecnología es imposible ofertar una tarifa plana amplia a un precio económico para todos los consumidores. Sin embargo, no son pocos los que hoy están pidiendo a estas empresas que en sus planes contemplen mayor volumen de datos y menos de voz.

Hoy el teléfono móvil se está convirtiendo más en un dispositivo de comunicación que en un terminal de voz y ante este escenario, las operadores siguen apostando por unos planes anticuados en los que prima la voz sobre los datos. El motivo es evidente, el margen de beneficio sobre la voz es mucho más elevado que en los datos y las compañías están protegiendo sus ingresos aún a costa de no responder a las necesidades de los consumidores.

Es difícil contestar a la pregunta de si los operadores serán capaces o no de responder a la cada vez más elevada petición de transferencia de datos. Algunas, pocas, comprendieron que lo mejor era enfocarse a ese negocio como Hutchinson, olvidándose de la voz (es de las pocas operadoras que ofrece Skype preinstalado). Sin embargo, esa postura nunca ha sido apoyada por los grandes que insisten en no querer ser solo "autopistas" (carriers) reafirmando su papel como agregadores de valor añadido a la transmisión de datos.

Quizas sea en ese terreno donde puedan compensar la perdida de ingresos, aunque por el momento no han tenido demasiado exitos con sus apuestas alternativas a Skype o  WhatsApp