Internet descubrió el nombre de la nueva hija de los Príncipes


principes-petit¿Sofía, Covadonga, Jimena o Ximena, Isabel…?, estos eran algunos de los nombres que sonaban con fuerza para la segunda hija de los Príncipes y que la Casa Real mantenía en el más estricto secreto.

La llegada de Leticia a la Clínica Rubber para dar a luz a su segunda hija despertó todo tipo de especulaciones sobre cual seria finalmente el nombre elegido.

Aunque se daba casi por seguro que los Príncipes habrían elegido el nombre de la Reina Sofía, distintas fuentes seguían insistiendo en la posibilidad de que finalmente se optará por otros nombres que en los últimos días habían sonado con fuerza.

Internet no quedaba al margen de esta elección. La Casa Real no deseaba dar demasiadas pistas para evitar lo que sucedió en la anterior ocasión en que un buen número de especuladores se lanzaron al registro de dominios vinculados con el nombre de la primogénita (Entre ellos un conocido internauta y relacionado con un conocido diario digital).

A media tarde un weblog disparaba la información de que la Casa Real había registrado SofiaDeBorbon.com.es y SofiaDeBorbon.nom.es.

Pocos minutos después, Carlos Blanco apuntaba a que ya estaban registrados por la misma Casa Real, SofiaDeBorbon.net, SofiaDeBorbon.org, SofiaDeBorbon.info y SofiaDeBorbon.biz.

A las 20 Horas se informaba oficialmente del nombre aunque hacía ya casi una hora de que en Menéame y en la blogosfera, este ya era conocido gracias a las primeras informaciones de Chisco de BlogDominios y de Carlos Blanco.

Dominios pendientes

A pesar de la rapidez de la Casa Real por registrar el nombre, aún queda pendiente saber que pasara con los dominios SofiaDeBorbon.es y sofiadeborbon.com, registrados ambos por Carlos Díaz Bacelo de Coruña.

En el caso del «.es» es probable que Nic.es bloqueé el dominio y lo traspase a la casa real ya que su propietario podría incumplir claramente algunas de las reglas para registrar un dominio, en este caso relacionado con un nombre.

Más difícil será el caso del «*.com» aunque casos similares siempre han sido reconocidos el derecho de las personas a proteger su nombre de los ciberespeculadores.