Jamie Thomas, la primera en ser juzgada por intercambiar archivos en redes P2P


ImagenUn jurado popular de doce ciudadanos decidirá si esta mujer de 30 años es culpable de haber violado las leyes que protegen los derechos de autor.

Jamie fue una de las muchas personas que fueron denunciados en su día por la Industria discográfica y cinematográfica de los EEUU. En concreto, 26.000 usuarios de internet.

jamie-thomasNo todos acabaran ante un jurado. Un buen número han apostado por acuerdos con sus demandantes pagando «miles de dólares de indemnización», dice un representante de las discográficas. «Esto demuestra que las leyes están a nuestro favor», añade Jonathan Lamy, portavoz de la RIAA.

No es el caso de esta mujer, madre de dos hijos. Le acusan de ofrecer 1702 músicas gratuitamente a través de Kazaa.

La RIAA pide al tribunal que Jamie sea declarada culpable de haber violado las leyes exigiendo una indemnización de entre 750 a 30.000 por cada fichero compartido. En caso de ser hallada culpable podría verse obligada a pagar 1,2 millones de dólares.

«Quisimos llegar a un acuerdo por mucho menos de la cantidad que la ley nos reconoce», dice el directivo de la RIAA, «aunque no fue posible».

Y es que a diferencia de otros demandados, Jamie estaba dispuesta a plantar cara a la RIAA, dijo su abogado.

«Muchos de los que acordaron pactos lo hicieron ante el temor de los elevados costes de un proceso que puede llevar a decenas de miles de dólares», explica un abogado que ha negociado este tipo de soluciones. «Esto desalienta a muchos y pagan aunque existan dudas sobre sus actos».

El abogado defensor de Jamie espera ver como demostraran los demandantes que Jamie compartía ficheros. Algo que no preocupa a la RIAA que documenta su acusación con una investigación de SafeNet que atestigua que Jaime era conocida en Kazaa como [email protected] y compartía 1702 archivos en esa red.

Ambas partes esperan la victoria. Para los abogados de Jamie, esto significaría que la RIAA ha actuado sin pruebas fehacientes sobre las personas a las que ha culpado. Para la RIAA, el proceso servirá para desalentar a los usuarios de las redes de intercambio demostrándoles que pueden acabar frente un tribunal si siguen practicando esa actividad.