Jaque a la libertad en Internet


La libertad y la neutralidad de la red se encuentran en peligro por las exigencias de la industria de contenidos

Angel Cortés - Nunca desde el nacimiento de Internet la libertad de los usuarios se encuentra tan amenazada como ahora. La crisis de modelos de negocio ha provocado una importante caída de ingresos de importantes sectores industriales que ahora presionan a los Gobiernos para que controlen y censuren a sus ciudadanos.

Las grandes discográficas y estudios cinematográficos se amparan en la propiedad intelectual para exigir a los gobiernos la aprobación de leyes que castiguen a los ciudadanos que consumen sus contenidos sin pasar por caja.

Los editores de libros también ven amenazados su hasta ahora boyante y rentable industria y también piden más mano dura.

Periódicos y Televisiones alzan su grito al cielo y dicen ¡ya basta! de que los usuarios retwitteen sus contenidos o cuelguen clips de sus programas en Youtube. Exigen a Google que les pague por "enlazar" y que retire de Youtube los clips de conciertos o producciones caseras que el pobre incauto ha "adornado" con una banda sonora.

Por si fuera poco las operadoras. Si aquellas que nos cobran 39 euros por una conexión de mala calidad y que en otros países vale la mitad también quieren su tajada y exigen a los buscadores, portales y redes sociales que pasen por caja y les abonen un porcentaje de sus ingresos publicitarios. Están dispuestos a cortar el grifo a quien no pague y eso que al igual que los consumidores los proveedores de contenidos ya pagan por esa conexión a sus suministradores.

Y por último, nuestra ministra de Cultura afirma que el compromiso más importante para su departamento en esta legislatura es aprobar una ley que abre las puertas a todo tipo de atropellos a la libertad de los ciudadanos.

Muchos creíamos que poner al frente de un Ministerio tan importante a una persona del ramo conllevaría una mayor sensatez a la hora de abordar los retos que la sociedad digital esta planteando a la industria de los contenidos y multimedia. No ha sido así, en el más puro sentido corporativista la Ministra se ha empeñado en asegurar los ingresos de la industria suceda lo que suceda en el cambiante mundo de la economía.

Que las películas o los discos son malos y no generan ingresos, tanto da... a través del canon y del impuesto revolucionario que cobran las Entidades de Gestión a bares, hoteles, Hogares de ancianos y los propios consumidores, seguirán manteniendo que la industria siga manejando fuertes sumas.

Al final todo se reduce a eso, al dinero y no a la defensa de unos derechos de unos pobrecitos autores, actores o cantantes como nos intentan vender desde la industria hasta el Gobierno.

[tags]Ley Sinde[/tags]