Los muftís utilizan el correo electrónico para sus fetuas


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Los muftís en pleno siglo XXI utilizan para emitir sus fetuas los últimos adelantos tecnológicos -mensajes de móvil, líneas ‘hot line’ o correos electrónicos- al tiempo que beben sus fuentes en el siglo VII, ya que es la vida del profeta Mahoma la que casi siempre sirve de ejemplo a imitar.

En una religión que no tiene Vaticano y basa sus leyes en el Corán y el conjunto de escritos sobre la vida de Mahoma, los muftís a través de sus fetuas cumplen la función de responder a las dudas jurídicas que sin cesar se le presentan al musulmán sobre cualquier aspecto de la vida.

En Egipto, una institución llamada ‘Dar al Iftá’ o Casa de las Fetuas, creada en 1895, emite actualmente mil dictámenes diarios sobre casi todos los aspectos de la vida.

Se puede pedir una ‘fetua’, que en árabe significa una opinión religiosa especializada en cuestiones jurídicas pero no obligatoria, en un mensaje por correo electrónico a la dirección [email protected] en árabe, inglés, francés o alemán, y en breve será posible también en español.

Sólo doce clérigos que han recibido un entrenamiento sobre el ‘arte’ de emitir uno de esos dictámenes están autorizados a hacerlo bajo la dirección del Gran Muftí de la República, Ali Gomaa.

Casi el 80 por ciento de las fetuas responden a consejos sobre asuntos sociales y principalmente familiares: cuándo puede la mujer pedir el divorcio, si es legítimo el repudio o qué debe hacer una mujer al enterarse de que su marido ha desposado a otra sin decírselo.

Otras fetuas tratan asuntos económicos o de distinto interés, de los cuales algunos se emiten tras pedir la consulta del Centro Nacional de Estudios, como una reciente que prohíbe beber la leche que contenga sustancias químicas.

‘El arte de emitir una fetua se basa en relacionar la aplicación de las leyes islámicas con la vida real’, explicó a Efe el consejero del muftí, Ibrahim Negm, en la moderna sede de la institución en el centro de El Cairo.

El consejero, también jefe de la oficina de información, dio como ejemplo la relativa flexibilidad del Islam incluso en temas como la prohibida carne de cerdo: un edicto ha reconocido que puede comerse en caso de extrema necesidad, si el musulmán ‘se está muriendo de hambre y no tiene nada más que comer’.

Pese a ese ‘arte’, numerosas fetuas no se ajustan al ritmo de la vida contemporánea, ya que las referencias disponibles de la vida de Mahoma, en pleno siglo VII, no siempre dan respuestas a las necesidades del siglo XXI.

Hace pocas semanas, una fetua emitida por el mismo Gran Muftí fue objeto de no pocos comentarios sarcásticos. Según ese edicto, el profeta Mahoma dio a beber de su propia orina a sus compañeros para así transmitirles sus bendiciones.

La fetua se encontraba dentro de un libro de Ali Gomaa titulado: ‘Las Fetuas Contemporáneas para todo lo que importa al musulmán’, pero en su segunda edición las polémicas referencias a la orina sacra han sido eliminadas.

‘Todo el jaleo que pasó por esas palabras del Gran Muftí ha sido muy triste. No merecían la pena tantas críticas por un incidente trivial’, opinó Negm.

Negm tiene un aspecto moderno y se expresa perfectamente en inglés, pero obliga a toda mujer que lo visite, musulmana o no, a cubrirse la cabeza.

La Casa de las Fetuas tiene ahora entre sus objetivos mejorar la imagen de la religión de Mahoma en Occidente.

Para lograr ese objetivo, el Gran Muftí ha recurrido medio mundo y ha optado por enviar a los clérigos de su institución a los países occidentales para que reciban sus doctorados allí, según Negm.

El futuro proyecto destinado también a aproximar el mundo musulmán y Occidente, y que ha sido presentado a la Universidad de Cambridge, consiste en traducir los cien libros más importantes para ambas partes a distintos idiomas.

El Gran Muftí cree que Occidente, a pesar de lo negativo, tiene mucho de positivo que ofrecer al mundo musulmán. ‘Solo hay que elegir lo que conviene al espíritu del Islam’, afirmó Negm.