Nueva tecnología permitirá cargar equipos sin cables, usando redes WiFi


¡Que no te engañen! Conoce todos los tipos de Wifi y sus diferencias técnicas y de velocidad

Desarrollo de la Universidad de Washington permite usar routers antiguos para cargar dispositivos y batería. Una compañía está trabajando para llevar el avance al mercado.

La autonomía de las baterías en todo tipo de dispositivos es uno de los puntos que más interés genera en la industria de la tecnología, y particularmente en los teléfonos. Fabricantes han aplicado todo tipo de técnicas para extender la vida de los equipos, desde mejoras de software para administrar energía hasta la instalación de baterías más grandes.

Pero una nueva tecnología desarrollada en Estados Unidos podría ayudar con este problema, haciendo que los dispositivos se carguen de forma automáticamente a través de redes WiFi. Así, el equipo se empezaría a cargar, por ejemplo, en cuanto se llega a la casa o al trabajo.

Lo interesante del desarrollo es que, según describe un reporte de Wired, no requiere reemplazar el router que actualmente se usa, sino que funciona a través de una modificación al software interno del equipo. De hecho, el desarrollo de la Universidad de Washington fue hecho con un antiguo router Asus.

El sistema basa su funcionamiento en dos partes: primero, la modificación del firmware del router para permitir el envío de energía y, segundo, un sensor especial instalado en el equipo que se quiere cargar.

Los investigadores aseguran que su desarrollo permite usar el sistema sin afectar "mucho" la calidad de la señal WiFi (indican que el envío de poder se distribuye en distintos canales, disminuyendo el potencial impacto), permitiendo que ambos servicios funcionen de manera simultánea.

Los resultados han sido positivos hasta ahora, logrando cargar sensores de temperatura, una cámara y baterías recargables a distancias de 6, 5 y 8,5 metros, respectivamente.

El problema que encontraron está en las normativas de telecomunicaciones de Estados Unidos (impuestas por la FCC) que limitan a 1 watt la liberación de energía de este tipo de sistemas.

Aunque el trabajo en la Universidad de Washington no ha terminado, y de hecho los investigadores lo describen como "una prueba de concepto", un emprendimiento local ya está trabajando en métodos para llevar esta tecnología al mercado.