Philips Brasil encabeza movimiento «anti-Lula»


cansei-petitLa central holandesa quiere desligarse de un movimiento político promovido el presidente de su filial brasileña y financiado con el dinero de la empresa, aunque por el momento no exige su dimisión.

Sorpresa e indignación en Brasil. La filial de la multinacional holandesa ha venido patrocinando anuncios de un movimiento que denuncia la corrupción y la delincuencia en el país.

Al frente de ese movimiento bautizado como «Cansei» (Me canse) se encuentra el presidente de Philips Brasil aunque él mismo reconoce que la idea surgió de João Dória, un empresario conocido por sus actividades como «lobbysta» y recaudador de dinero para las campañas políticas de candidatos conservadores.

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Anuncios de media pagina

La adhesión del presidente de Philips a este movimiento «cívico» (así se definen) llevo a que la multinacional colgará en su sitio web un banner de Cansei y también que insertará anuncios de media pagina en distintos periódicos del país mostrando su apoyo al movimiento.

En estos anuncios, no se hablaba ni de TV ni de productos electrónicos sino todo lo contrario. Eran una carta abierta firmada por el presidente de la filial en que este declaraba «su apoyo al movimiento de insatisfacción con el país encabezado por la OAB-SP».

«Philips, por medio del movimiento Cansei, quiere mostrar su indignación con diversas situaciones que están quebrantando el País», decía el texto, que llamaba, también, a los empleados a adherirse a un minuto de silencio de protesta para el próximo 17 de agosto.

Este compromiso totalmente insólito para una multinacional recibió todo tipo de críticas por parte de los grupos políticos más próximos al presidente Lula pero también de empresarios que creen que una empresa deba inmiscuirse en la lucha política.

El presidente de la filial, Zottolo asumió las criticas recibidas pero no se arrepiente del apoyo prestado al movimiento. «Philips realizo un gesto cívico y apartidário«, dijo a la DINERO. «Somos una empresa ciudadana, queremos suscitar discusiones positivas para Brasil y vamos a conseguirlo.»

Aunque Paulo Zotollo defiende que Cansei no busca desbancar a Lula de la Presidencia, en la primera marcha organizada por esta asociación el grito más común fue de «Fora Lula» e insultos de «Corrupto», «Ladrón» y «Dimisión» en referencia al presidente.

Si el movimiento Cansei ha conseguido un importante adhesión en los sectores conservadores y contrarios al Presidente Lula también ha provocado una reacción por parte de los sindicatos y del PT.

ImagenEstos lo calificaron de inmediato como «Movimiento Oscar Freire», en referencia a la calle más «chic» de San Pablo, tomada por Prada, Armani, Godiva, Rolex, Cartier y otras marcas de consumo de lujo.

El secretario de Relaciones Internacionales del Partido de los Trabajadores, Valter Pomar atacó con virulencia la actitud de la empresa Philips, de publicar un aviso en los diarios para apoyar el movimiento «Cansei». La presencia de empresas privadas en ese movimiento, dijo, «es inmoral e ilegal, porque empresas privadas no pueden hacer política», concluyendo que este movimiento tiene una «tendencia golpista».

Por otra parte simpatizantes del Presidente y organizaciones vinculadas a la CUT y al PT han iniciado una campaña para que Philips desautorice la actuación de su directivo brasileño bombardeando con miles de mensajes de protesta a la sede central de la compañía.

Philips exige el desmarque pero no la dimisión

Un volumen tan elevado de mensajes que en Holanda ya consideran que la actuación de Zottola, de la que no tenian ni idea, ha causado un desgaste institucional muy importante para la compañía.

Desde Utrecht ya se han librado las ordenes oportunas para que la filial se desmarque de ese movimiento y de las acciones promovidas por «Cansei». Sin embargo, por el momento prefieren no hablar de dimisiones de los ejecutivos locales. Algo que no satisface a los simpatizantes de Lula que mientras mantienen una campaña de boicot a Philips piden la cabeza de Zotollo como una muestra clara y evidente de que Philips no comparte las actuaciones de su presidente brasileño.