Sistema de protección de cajeros automáticos se basa en mecanismo de los escarabajos


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Al igual que el escarabajo bombardero, el método creado en Suiza genera una peligrosa explosión cuando se rompe la superficie que protege el dinero.

Nuevamente, la naturaleza se convierte en una fuente de inspiración para el desarrollo de tecnología. Un grupo de ingenieros del Instituto Federal de Tecnología de Suecia en Zurich (ETH Zurich) creó un método de protección de cajeros automáticos que basa su funcionamiento en el comportamiento del escarabajo bombardero.

Según describen los expertos, al sentirse amenazado, el escarabajo libera una sustancia cáustica, acompañada de una explosión. El impacto es capaz de matar hormigas y espantar a las ranas que amenazan a la criatura.

Con esa idea en mente, los ingenieros desarrollaron un método que busca dañar a quien trate de robar un cajero automático. Esto a través de un sistema de dos capas: una con peróxido de hidrógeno y otra con dióxido de manganeso. Normalmente las sustancias se mantienen separadas por una película transparente, pero en caso de un impacto, la separación es destruida, y ambas sustancias entran en contacto.

El resultado es una explosión que libera vapor de agua, oxígeno y agua. La diferencia con el escarabajo es que en vez de generar un spray, el sistema libera una espuma que crece en temperatura rápidamente, llegando a los 80º Celsius en apenas 10 segundos.

Los desarrolladores del sistema también incluyeron una segunda etapa de protección, al incluir tinta y nanopartículas con ADN. Al violentar la caja que guarda el dinero, no sólo se liberará la espuma, sino que los billetes quedarán teñidos y llenos de ADN fácilmente identificable, por lo que se podría determinar su flujo en el mercado.

Las primeras pruebas con el sistema han demostrado su efectividad, según relata el propio ETH Zurich. Además de certero, es de bajo costo ya que cada metro cuadrado de protección tendría un costo de US$ 40, considerablemente más barato que el sistema electrónico que usa tinta para marcar los billetes robados.