Tienda independiente de aplicaciones para Android demanda a Google ante la CE


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Aptoide, una start-up independiente con sede en Lisboa emite una queja ante la Unión Europea por competentica desleal del gigante de internet en la comercialización de aplicaciones para Android

La denuncia sostiene que Google está aprovechando su posición dominante en los sistemas operativos Android para teléfonos móviles para controlar el mercado de las tiendas de aplicaciones. Un mercado que mueve 23.000 millones de dólares anuales.

Aptoide sostiene que "la diversidad de aplicaciones disponibles en las tiendas juegan un papel clave en la popularidad y el crecimiento de los teléfonos inteligentes, pero es la innovación y la creatividad en las aplicaciones que también está empujando los límites del sector móvil situando este dispositivo en todas las dimensiones de la actividad humana" .

"Aptoide es la mayor tienda App independiente del mundo para los teléfonos Android, pero estamos luchando para crecer o sobrevivir, debido a las actuaciones de Google encaminadas a establecer sistemáticamente  obstáculos para que los usuarios instalen aplicaciones de tiendas onlines independientes"(...) Google bloquea la competencia a su tienda Play Google ", dijo Paulo Trezentos, co-fundador y CEO Aptoide.

En la demanda, argumentan que Google vincula sus servicios API con Google Play, que es el jugador dominante en tiendas de aplicaciones para Android. Las APIs (interfaces de programación de aplicaciones '') determinan cómo los componentes de software interactúan entre sí y al vincular su propia tienda con el software del dispositivo impide el acceso de los consumidores a tiendas independientes y la legitima libertad de mercado entre los jugadores.

"Sólo pedimos a la Comisión a restablecer la competencia leal en el mercado, para que podamos competir en nuestros propios méritos", destacaron Álvaro Pinto, co-fundador y COO Aptoide.

Google tiene una posición dominante en el mercado de los smartphones con una cuota superior al 84% del mercado en la Unión Europea, por lo que (insiste la empresa portuguesa) sus actuaciones impiden la libre competencia