Windows 7, la gran apuesta de Microsoft para afrontar la competencia de Google y Apple


Más del 90% de los ordenadores de todo el mundo funcionan con alguna de las versiones de Windows. Durante años, el gigante ha reinado sin apenas competencia en este mercado imponiendo su ley y su orden.

Angel Cortés – A mediados de los 90, Windows consiguió sustituir a las distintas versiones de sistemas operativos «DOS» que reinaban en los ordenadores. Eran sistemas que operaban a modo de comandos y sin ningún tipo de interfaz gráfico. Microsoft se impuso primero en el mercado doméstico y poco tardó en arrinconar a su competencia en el mercado corporativo: el OS/WARP de IBM, que también operaba bajo ventanas, y las distintas versiones de Unix, operando bajo el entorno de cliente/servidor.

Los 90 y en particular el periodo iniciado con la llegada de Windows 95 fueron los años de mayor gloria de Microsoft. Gigantes de la industria de la época como Digital, Wordperfect, Novell, Borland, Lotus y SUN fueron engullidos por la revolución de las ventanas y la facilidad y simplicidad en el uso de los ordenadores que Windows aportaba. Esa época supuso también el que ocasionó los mayores dólares de cabeza a todo un icono de la industria como IBM que encadeno distintos «fracasos», como el OS/WARP, los PS2… etc.

Internet y Linux

En su lucha por la hegemonía, dos pequeños obstáculos se cruzaron en su camino: Internet y Linux.

Microsoft apostaba en 1995 por servicios propietarios siguiendo los pasos de AOL y Compuserve. Pero los usuarios prefirieron la Internet libre y allí Microsoft se encontró con una pequeña empresa Netscape que había desarrollado un navegador eficiente y muy popular entre la pequeña comunidad de internautas.

También fue en esa época cuando Linux empezó a asomar la cabeza y convirtiéndose durante más de una década en la «mosca cojonera» de Microsoft.

Sin embargo, el halo de innovación, modernidad y la excelente compatibilidad que aportaba Microsoft facilitó que estas propuestas apenas pudieran mantener el pulso abierto con Microsoft.

Y es que una de las ventajas de la época fue el enorme «apoyo popular» que consiguió sumar Microsoft entre los nuevos usuarios que llegaron con la revolución informática de los 90.

El 2000, XP y Vista

Al 95, le sucedió el 98 y a este una actualización que nunca debió llegar el Windows Me. Fue un enorme «pufo», pero que los consumidores «perdonaron» de inmediato.

XP, que llegó con grandes críticas por parte de los usuarios más expertos enamorados de la versión profesional Windows 2000, consiguió ganarse la admiración, de nuevo, de los usuarios. Con las actualizaciones ganó robustez y rendimiento de primer nivel para los equipos. Por primera vez, Microsoft fusionaba sus dos líneas de productos: Windows Consumo y Windows NT/2000 con un único producto.

Con la confianza de un producto bien acabado, Microsoft anunció el desarrollo de un sistema operativo de nueva generación con funcionalidades y características nunca vistas: Windows Longhorn.

Tras dedicar grandes inversiones y cuatro años de desarrollo, Longhorn nunca llegó a salir y en poco menos de seis meses Microsoft tiro gran parte del trabajo reaizado y se disponia a crear un nuevo sistema operativo: «Windows Vista«. Un sistema operativo hecho de retales de Longhorn y del anterior XP, que nunca llegó a satisfacer a nadie por los problemas de rendimiento y gran consumo de recursos que precisaba.

Windows 7, Apple y Google

El fracaso de Vista ha sido espectacular. Según datos de la industria, 7 de cada diez ordenadores el mundo sigue operando bajo XP mientras que la cuota de Vista es de 2 sobre 10.

En el 2004, una pequeña empresa daba por finalizada la larga crisis tecnológica. La salida a bolsa de Google supuso la llegada de la segunda revolución tecnológica y un nuevo panorama para millones de personas en todo el mundo.

Poco a poco y gracias a una estrategia excelentemente definida, Google se hacía con el apoyo de los nuevos medios online y el cariño de millones de usuarios de todo el mundo. Hoy, en España el 90% de las búsquedas se hacen con Google y en los EEUU más del 60%.

Otra empresa, Apple, también resurgía de las cenizas. Primero con los iMacs, luego con el iPod y después con el iPhone, hoy es una de las empresas más admiradas del mundo y no solo eso, las ventas de sus ordenadores van en aumento gracias a la facilidad de uso que aporta su sistema operativo.

Tanto Apple como Google son ahora los grandes competidores de Microsoft y a diferencia de todos sus anteriores, no están dispuestos a dar su brazo a torcer.

Google quiere llevar ese dominio que ya tiene en la red al escritorio. Primero con Android, el sistema operativo para móviles, y después con Chrome OS, un S0 para ordenadores.

Por su parte, Apple sigue apostando por esa combinación entre fabricante de PC y desarrollador de sistema operativo que tan buenos resultados le está produciendo. Al controlar todo el proceso se asegura un rendimiento de primera magnitud en sus equipos evitando que un mal equipo (como le sucede a Microsoft) pueda perjudicar a la marca.

No es de extrañar que los últimos anuncios de Microsoft vayan dirigidos a «desprestigiar» a la marca de la manzana como tampoco que el acuerdo con Yahoo (tras el fracaso intento de compra) a arañar cuota de mercado de Google.

Microsoft se la juega frente a dos grandes contendientes y el resultado que obtenga en el mercado «7» será clave para su futuro, que se juega en la red y en los servicios.

Un parentesis obligado: Algunos amigos y tras el articulo de ayer me hacen notar el «olvido» de Linux. En mi opinión, el futuro de Linux tal como lo conecemos quedará reducido al cuarto oscuro de los servidores y será la combinación Android/Chrome quien puede marcar el camino de un SO alternativo a Microsoft. Por su parte, una gran parte de la comunidad más avanzada del software lbre (no los freekies ni aquellos que han hecho de Linux «su» negocio) están trabajando muy a gusto con MAC OSX, que no olvidemos se basa en BSD.

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