Canadiense pierde juicio por derechos del Trivial Pursuit


Un canadiense fracasó este lunes en su intento por convencer a la justicia de la provincia de Nueva Escocia (Canadá) que fue el autentico inventor del Trivial Pursuit. La batalla judicial concluyó ayer tras quince años de sentencias y recursos legales

La Corte de Justicia de Nueva Escocia representada por el juez David MacAdam planteó en su decisión que ni un solo testigo apoyó la demanda de David Walls.

En su demanda, Walls alegó haber compartido su idea sobre el juego con Chris Haney, uno de los cuatro dueños del Trivial Pursuit en noviembre de 1979 luego de que este lo recogiera en la carretera cuando estaba haciendo auto-stop con un amigo.

Según Wall, Haney lo llamó 18 meses después para decirle que estaba comercializando la idea y preguntarle si quería invertir en el proyecto, pero Wall se negó, exigiéndole ser reconocido como el único inventor del juego.

Los abogados de Trivial Pursuit desestimaron los alegatos, diciendo que a Haney y su amigo Scott Abbott, ambos periodistas, se les ocurrió la idea del juego en Montreal en diciembre de 1979, luego de discutir sobre una partida de Scrabble.

El hermano de Haney, John, y el abogado Ed Werner ayudaron a ambos a lanzar el juego en 1982, que sería todo un éxito mundial.
Trivial Pursuit es jugado hoy en 33 países, con ventas desde su lanzamiento de 50 millones de dólares canadienses (47 millones de dólares estadounidenses).