Internautas y fabricantes de móviles impugnarán en la Comisión Europea el canon digital


El canón digital no contenta a nadie. Los autores y productores insisten que este estará por debajo de sus aspiraciones mientras que al otro lado de la barrera, los consumidores y empresas TIC mantienen que el precio es totalmente desorbitado y hace pagar a justos por pecadores.

Y no estamos hablando de cuatro perras. Cifras del sector valoran entre 70 y 100 millones de euros la cantidad anual que supondrá este canon, que para muchos no es más que un impuesto que premia a un sector de la industria que no ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos buscando ingresos extras que hagan olvidar el problema de fondo: cada vez se venden menos discos o la gente va menos al cine.

Para la industria audiovisual la causa de esa disminución de ventas es producto de la piratería. Para los consumidores también tiene su parte de culpa la baja calidad de los lanzamientos que despiertan poco interés.

Y ejemplos no faltan. Películas como «El Internado» o producciones discográficas de calidad despiertan interés y el público se vuelca hacía ellos.

«La industria debería tener en cuenta que hoy el consumidor con criterio, capacidad de elección y una amplia información a su alcance… todo lo contrario a lo que sucedía hace unos años», nos dice un comerciante que no entiende esa estrategia de los productores.

Internautas

También opinan así desde la Asociación de Internautas.

Su responsable, Víctor Domingo considera que uno de los efectos más perniciosos del canon es considerar a todos infractores y por lo tanto sujetos al pago de una cantidad que encarece los productos.

Según explica Domingo, «yo me puedo comprar un CD para descargar y archivar las fotografías de mis vacaciones y tengo que pagar un canon a la SGAE por ello de 40 céntimos, el equivalente prácticamente a lo que vale el producto. Es ridículo».

«Al día siguiente de que se apruebe el canon digital presentaremos un recurso ante el Defensor del Pueblo para que estudie su constitucionalidad y, además, lo impugnaremos ante la Comisión Europea». Así de contundente se muestra Domingo.

Esta organización, que ha recurrido ya ante Bruselas la Ley de Propiedad Intelectual, considera que la nueva tasa «sólo servirá para frenar en España el desarrollo de la Sociedad de la Información, además de llevar a la quiebra a muchas empresas, sobre todo las pequeñas tiendas de informática, que no podrán soportar los costes».

Fabricantes de móviles

Tampoco andan contentos los fabricantes de móviles con el recargo que aumentará el precio de los dispositivos. Saben que al final serán ellos los que deberán satisfacer ese recargo para no perder competitivad en el mercado.

Según los números que barajan, este sector será el que más dinero aporte a las entidades de gestión debido a los millones de unidades que se venden anualmente en España.

Los consumidores desean móviles que reproduzcan MP3 o música en general y estos terminales estarán sujetos a un canon de 1,5 euros por aparato.

Esto supondrá para los fabricantes una factura adicional de entre 15 y 30 millones, dependiendo finalmente de los baremos que se aprueben ya que las cifras de ventas se sitúan en alrededor de 20 millones de móviles anuales en España.

Ante esta amenaza, los fabricantes de móviles se están movilizando y preparan ya, según fuentes del mercado, su defensa jurídica que contempla, en primer lugar, el planteamiento de un recurso, para que se invalide su aplicación.

El desenlace de la aplicación del canon digital en España es observada con interés desde otros países que se encuentran sumergidos, aunque en una etapa más temprana, en el mismo debate. Con la excepción de Reino Unido e Irlanda, que lo han desechado, y de Holanda, donde una iniciativa popular en el Parlamento lo ha impedido, la mayoría de los países comunitarios abordarán la conveniencia o no de este sistema en los próximos años.

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