La huelga de guionistas amenaza ahora a los Grammy


Después de despojar de su alfombra roja a los Globos de Oro y amenazar a los Oscar, el Sindicato de Guionistas de Estados Unidos (WGA, por sus siglas en inglés) en huelga está decidiendo si organizará piquetes frente a la ceremonia de los premios Grammy, el principal galardón musical entregado en Estados Unidos.

Los organizadores de los Grammy han pedido al WGA una exención que permita que la 50ª edición de los premios musicales se realice como es habitual y sin piquetes, según indicaron el martes algunos miembros del WGA, aunque los líderes del sindicato expresaron sus dudas sobre que se aprobara la solicitud.

La Academia Nacional de las Artes y Ciencias de Grabación, que patrocina los Grammy, emitió un comunicado instando al WGA a llegar a un acuerdo con los productores de la ceremonia, aunque insistió en que el espectáculo se realizaría con o sin la aprobación del WGA.
La retransmisión en directo de los premios Grammy 2008 está programada en la CBS para el 10 de febrero, desde el Staples Center en el centro de Los Ángeles y es considerada una producción "en huelga" por el WGA, que comenzó su paro contra los estudios de cine y televisión el 5 de noviembre.

Si bien la gala de los Grammy se basa en gran parte en actuaciones musicales y discursos de agradecimiento de los premiados, muchos de los comentarios de presentación y las bromas de los presentadores son preparadas con anticipación por guionistas del sindicato, que tendrían prohibido trabajar para el espectáculo.

Pero lo que es más importante, si se niega la exención de la huelga, es que el espectáculo estaría sujeto a piquetes del WGA, lo que podría hacer que los nominados al Grammy, los músicos y los presentadores decidieran no asistir.

Algunos importantes nominados al Grammy de este año, como Justin Timberlake, Beyonce y Alicia Keys, son miembros del sindicato hermano del WGA, el Gremio de Artistas de Cine y Televisión (SGA, en sus siglas en inglés). La amenaza de boicot de los miembros del SGA fue lo que obligó a los organizadores de los Globos de Oro a descartar la gala tradicional en favor de una simple rueda de prensa.