La huelga de móviles tuvo más impacto mediático que real


Pocos usuarios dejaron su móvil desconectado durante el día de ayer aunque aunque fue una de las «noticias» del día.

Más impacto mediático que real. La mayoría de los medios de comunicación se hicieron eco durante el día de ayer de la protesta convocada en contra de la subida de tarifas por parte de las operadoras móviles.

En cambio el seguimiento de esta protesta fue bastante menor de la esperada y según las principales operadoras el tráfico registrado fue bastante similar al de un jueves cualquiera.

Un portavoz de Vodafone señaló que no se había notado ninguna diferencia respecto a otros jueves y que «lo importante ahora es que los consumidores puedan comprobar que no se han subido las tarifas».

Por su parte desde Telefónica se insistía que tanto el volumen de llamadas como el de mensajes SMS fue el habitual.

En cuanto a Orange, esta explico que «tras el intento fallido de febrero, nuestra percepción es que no va a tener una gran repercusión, principalmente porque hay que poder prescindir del teléfono móvil».

Impacto mediático

La versión de las asociaciones de usuarios, por su parte, distó mucho de la ofrecida por las operadoras. El portavoz de la Federación de Consumidores en Acción (Facua) se mostró satisfecho por la buena acogida de la convocatoria entre el público, ya que «el tema del día, en la calle y los medios, fue el ‘apagón’ de teléfonos».

Además, Facua agregó que «tras la victoria en la calle, ahora debemos perseguir la victoria legal, ya que las administraciones competentes (de Industria y Consumo) deben responder a las denuncias«. Asimismo, Facua se plantea llevar el caso ante el Defensor del Pueblo.

Por su parte, Ausbanc Consumo indicó que la propuesta tuvo una ‘magnífica respuesta’ por parte de numerosas entidades, públicas y privadas, asociaciones, plataformas y colectivos de consumidores, usuarios y ciudadanos en general.

El ministro de Industria, Turismo y Comercio, Joan Clos, afirmó en un acto organizado por Red.es y Europa Press que tararía de ‘refrenar al máximo’ el uso del móvil en señal de solidaridad con la convocatoria, aunque añadió que «por razones de mi cargo no me quedará más remedio que utilizarlo en ciertos momentos».