La sentencia contra Microsoft divide a la industria informática (Actualizada)


La sentencia del Tribunal de Primera Instancia de la Unión Europea (UE) contra Microsoft generó hoy reacciones enfrentadas en las asociaciones que agrupan a las empresas del sector y que han seguido o incluso participado en el proceso.

La plataforma ECIS, que reúne entre otros a Adobe, IBM, Oracle, RealNetworks, Red Hat, Nokia y Oracle, consideró la decisión como una gran noticia «para las empresas y los consumidores europeos«.

En opinión del portavoz de ECIS, Thomas Vinje, la sentencia pone coto a las prácticas «monopolísticas» de Microsoft y propiciará una «competencia dinámica» en la industria del software.

«Ha llegado la hora de que Microsoft obedezca la ley», afirmó Vinje, quien rechazó los argumentos mantenidos hasta ahora por el gigante de la informática para negarse a cumplir la decisión de la Comisión Europea, adoptada en marzo de 2004.

«La cesión de información sobre interoperabilidad es una práctica común en la industria del software. Microsoft sabe perfectamente lo que se le pide y cómo cumplirlo, sólo tiene que hacerlo», apuntó.

En sentido similar se pronunció la Asociación de la Industria del Software y la Información (SIIA, en inglés), que integran cerca de 750 empresas, incluidas Oracle, Red Hat, Thomson, Symantec, Bloomberg, Dow Jones y grandes bancos y grupos de inversión. y cuyo presidente siempre se ha significado por apoyar todas las demandas en contra de Microsoft y sus críticas al gigante informático.

«Desde el principio, las exigencias que enfrenta Microsoft han sido claras. Es importante para la industria del software que se obedezcan», indicó el presidente de SIIA, Ken Wasch.

Empresas desarrolladoras de Windows Media decepcionadas

Las empresas europeas desarrolladoras del programa «Windows Media Player» para Microsoft consideraron por su parte «decepcionante» la sentencia del Tribunal de Primera Instancia de la Unión Europea, que obliga al gigante informático a vender versiones de su sistema operativo sin dicho reproductor audiovisual.

«La sentencia va a complicar la vida a estas empresas, que tendrán más dificultad para desarrollar sus productos», explicó a Efe en conversación telefónica el abogado Santiago Martínez Lage, del despacho español Martínez Lage & Asociados, que asumió la defensa de la única empresa de desarrollo del «Media Player», la sueca Exor AB, a la que el Tribunal Europeo permitió intervenir en el proceso.

El abogado también representó inicialmente a otras empresas y asociaciones, como la Asociación Española de Desarrolladores, contrarias a las medidas que había adoptado la Comisaría de la Competencia.

En este sentido, el abogado tachó de «decepcionante» el fallo del Tribunal.

En la misma línea se manifestó la Asociación por una Tecnología Competitiva (ACT), que integran eBay, Orbitz o la propia Microsoft, auguró una etapa de incertidumbre que perjudicará en particular a pymes y consumidores.

Esta asociación que cuenta con más de 3.000 empresas del sector, en su mayoria PYMES y empresas de desarralló consideró que la sentencia abre una «oscura etapa» de incertidumbre para la creación de tecnologías.

«La Comisión ha sido complacida por el Tribunal, pero las pymes y los consumidores será los que paguen la factura. Microsoft no ha ganado hoy, pero son los fabricantes de software europeos y los consumidores los que de verdad pierden», dijo el presidente de ACT, Jonathan Zuck.

Zuck auguró que la sentencia, al obligar a desvincular Media Player de Windows, hará difícil la integración en el sistema operativo de nuevas tecnologías «reclamadas» por los consumidores, como las de reconocimiento de voz, al tiempo que sienta un «peligroso» precedente para otras empresas y sectores.

«Airbus -el fabricante aeronáutico europeo- debería comenzar a preocuparse cuando instala nuevos dispositivos en sus aviones», afirmó.

Asimismo, consideró que la obligación de ceder datos de Windows dará pie a un «oscuro periodo» de incertidumbre para los fabricantes de tecnologías de la información y la comunicación.

«El precedente amenazará la capacidad de cualquier empresa exitosa de proteger sus innovaciones», dijo Zuck.

El impacto de la decisión, precisó, dependerá en cualquier caso de las condiciones bajo las cuales el gigante de la informática tendrá que ceder los protocolos de Windows a empresas rivales.

Precisamente y en este terreno, empresas vinculadas al software libre ya han exigido que la Comisaría de la Competencia obligue a Microsoft a variar sus condiciones de licenciamiento de sus protocolos y patentes.

Consideran que, por ejemplo, la obligación de las empresas a no desvelar el contenido de los interfaces integrados es un obstáculo al desarrollo de proyectos y que, por otra parte, el pago de una cantidad (ocho dólares por copia ) por el uso de estos protocolos haría imposible la gratuidad de las aplicaciones.