La Unión Europea no investigará a Windows RT


windows-RT

Los reguladores de la Unión Europea no tienen ninguna razón para abrir una investigación sobre el sistema operativo de Microsoft para 'tablets', según ha asegurado el jefe antimonopolio de la Unión Europea este miércoles.

   La Comisión Europea aseguró el pasado mes de julio que había recibido quejas de que la mayor compañía mundial de software permite solo instalar su propio navegador, Internet Explorer, en 'tablets' que ejecutan Windows RT.

"No hay motivos para iniciar una investigación sobre este asunto", dijo el comisario de Competencia, Joaquín Almunia, en una sesión informativa.

   Almunia también aseguró que Microsoft tiene cuatro semanas para responder a las acusaciones sobre el incumplimiento de una orden de la UE de ofrecer una opción de los navegadores de Internet para los consumidores en su sistema operativo Windows.

   Microsoft acordó con la Comisión Europea hace tres años que ofrecería a los usuarios varias opciones de navegador, además de Internet Explorer, en un intento por resolver una investigación antimonopolio llevada desde Bruselas. Además, pretendía evitar una sanción que podría haber alcanzado el 10 por ciento de su facturación global.

   Sin embargo, la Comisión europea, que actúa como organismo antimonopolio de la UE, dijo el pasado mes de julio de este año que Microsoft no había cumplido con esta orden entre febrero del año pasado hasta la julio. Por su parte, Microsoft atribuyó el lapso a un problema técnico.

   La empresa se enfrenta a una posible multa, ya que es la segunda vez que se ha cumplido con una decisión de la UE.

   La sanción podría alcanzar los 7.400 millones de dólares (5.683 millones de euros) o el 10 por ciento de sus ingresos para el año fiscal que terminaba el 30 de junio de 2012. No obstante, la cifra final se espera que sea menor, ya que la infracción ha cubierto un período corto de tiempo.

   Las disputas entre Microsoft y los reguladores de la UE en la última década han implicado varias sanciones a la compañía, con más de mil millones de euros de penalización.