¿Me paso a iTunes Match o sigo con Spotify?


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El servicio sueco nos permite hacer cosas parecidas a las que ofrece iTunes Match, como sincronizar la música con los dispositivos móviles que tengamos, sean o no de Apple, descargarnos canciones y listas de reproducción, e incluso, acceder a las de otros usuarios.

En iTunes Match, la nube de Apple solo deja acceder a la música que tengamos en el disco duro, sea o no comprada en la tienda de iTunes, extraída de un disco compacto previamente comprado o descargada desde alguna red de compartición.

iTunes Match no mira el origen de la música, solo la identifica y estudia si tiene una copia de las canciones en sus servidores. Si la tiene, no cargará la canción desde el disco duro al servidor, sino que ofrecerá una versión en streaming en los dispositivos portátiles desde su nube iCloud. Si la canción no está en iTunes, la subirá a un espacio personal del usuario y nos la propondrá del mismo modo cuando la pidamos o nos dejará descargarla al móvil, al iPod o a la tableta, si queremos tener una copia para escuchar cuando estemos desconectados.

Dos servicios y una sola filosofía

 

La filosofía es la misma tanto en iTunes Match como en Spotify: el acceso continuo y sin trabas a la biblioteca musical desde cualquier dispositivo y lugar. Ambos basan toda su estrategia en la emisión en streaming y en la sincronización entre todos los aparatos que tengamos, pero cada uno tiene sus propias ventajas. En el caso de Spotify, sin duda es el alcance de su catálogo, enorme, que está a disposición de quien contrate el servicio. A efectos prácticos, ello significa poder acceder a casi toda la música que hay digitalizada en el mundo por diez euros al més.

Pero si se echan cuentas, iTunes Match solo vale 25 euros al año, mientras que en Spotify la cifra anual es de 120 euros. La diferencia está en la limitación a las canciones que tengamos en propiedad y con un máximo de 25.000, aunque no se aplica a los temas comprados en la tienda iTunes. A priori pueden parecer muchas canciones, de hecho lo son, pero cuando queramos cambiar de estilo o buscar nuevos artistas desconocidos, nos veremos limitados por las condiciones del servicio. Claro que con 25.000 canciones muchos usuarios no necesitarán más y tal vez nunca tengan curiosidad por nuevos estilos. En última instancia, apostar por un servicio u otro resultará un acierto según el perfil de cada usuario.

¿A quién conviene más Spotify?

 

Los usuarios melómanos e inquietos, con un apetito musical insaciable y unos gustos inclasificables encontrarán en Spotify Premium un servicio mucho más acorde a sus necesidades. Pagarán bastante más dinero al año, pero tendrán a su alcance toda la música en cualquiera de sus dispositivos. En Apple el límite está en diez dispositivos, una cantidad que puede parecer más que suficiente. Por otro lado, el desarrollo de la vertiente social de Spotify -que además se ha aliado con Facebook, donde los contactos del usuario pueden ver qué música escucha- permite conocer nuevos temas, tendencias y estilos y estimula el aprendizaje.

La posibilidad de suscribirse a las listas de reproducción de otros aumenta la sensación de exploración de nuevos temas y permite gozar de la experiencia de algunos usuarios con amplios conocimientos musicales. Sin embargo, se da un efecto que algunos internautas han calificado de nocivo: el llamado «efecto hilo musical», por el que la escucha de listas de reproducción que no nos son propias se limita a una sucesión de melodías, sin que en realidad nos detengamos a conocer su nombre ni su autor.

¿A quién le conviene más iTunes Match?

 

A muchos usuarios poco interesados en la música, pero amantes de sus temas favoritos, el servicio Spotify Premium no les interesa porque lo consideran caro y carecen de la suficiente formación musical para tener puntos de referencia desde donde iniciar una búsqueda de nuevos temas y estilos. Ni por curiosidad ni por cultura sacarán provecho del inmenso catálogo del servicio sueco y sí en cambio pueden ver muy conveniente la oferta de Apple.

Disponer por 25 euros al año de toda su música en el iPhone o el iPad, que puede alcanzar entre los 60 y los 75 gigabytes, es para muchos usuarios una oferta idónea a un precio que en una tienda física puede equipararse con el de una novedad discográfica. Además, tener el manejo en cualquier dispositivo de la propia discoteca hace valorar mucho más los temas y álbumes y evita el «efecto hilo musical», aunque también se pueden conseguir listas aleatorias con la aplicación Genius.

Por el contrario, debido al fracaso hasta la fecha del servicio de recomendación social Ping, no tendrán un componente social bueno y, si ven alguna canción de un contacto que les gusta y no tienen, deberán comprarla en iTunes Music Store al precio que marque Apple.

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