Parados de Japón viven en cibercafes


Takeshi Yamashita no parece el típico parado. Sus vaqueros con un aspecto deliberadamente gastado y su camiseta ‘casual’ le dan el aspecto de un tokiota de moda.

Sin embargo, el joven de 26 años lleva un mes durmiendo en una silla reclinable en un cibercafé, desde que perdió su trabajo fijo y su apartamento.

No es un caso único. Los prppietarios de cibercafés han descubierto una nueva fuente de ingresos. Enfocados a los usuarios techies, ofrecen pequeños espacios para vivir. Disponen de conexión internet sin limites, duchas y microondas comunitarios, bibliotecas de manga y un comodo sillón reclinable para dormir.

El alquiler es mucho más barato que un hotel o el de un mini-apartamento equipado.