Redes sociales declaran la guerra a los que difundan el video del periodista asesinado por los islamistas radicales


isis

 

Bloquear el contenido sobre el brutal asesinato del periodista James Foley puede resultar verdaderamente difícil para las redes sociales. A pesar de ello, van a dedicar un gran esfuerzo para eliminarlo totalmente y evitar que usuarios vuelvan a difundirlo utilizando nuevos nombres o cuentas.

James Foley, periodista estadounidense, fue asesinado a manos de integrantes delEstado Islámico (EI). El video y las imágenes en donde su verdugo aparece decapitándolohan recorrido las redes sociales desde entonces. Twitter y YouTube han puesto todos sus esfuerzos para bloquear el contenido sobre esta muerte pero al parecer esto resultaría mucho más difícil de lo que se cree.

“Hemos estado suspendiendo activamente cuentas que descubrimos relacionadas con estas imágenes explícitas (de la brutal muerte)”, indicaba Dick Costolo, CEO de Twitter, al mismo tiempo que en YouTube los videos eran eliminados completamente.

Pero a pesar de los esfuerzos, el contenido sigue apareciendo ya sea en fotografías o en videos. “Tecnológicamente es extremadamente difícil hacer desaparecer completamente un contenido de las redes sociales”, aseguró Carl Miller, director de investigación del Centro para el Análisis de las Redes sociales en el Reino Unido.

¿Por qué están complicado?

Esto es debido a la enorme cantidad de información que se cuelga cada segundo en las redes sociales y en otras páginas secundarias. Por ejemplo, si Facebook logra bloquear a 10 usuarios que están subiendo fotos sobre el asesinato, cerca de 1000 personas ya han visto dichas fotos y pueden volver a subirlas de nuevo, cada una de ellas.

En el peor de los casos, esos 10 usuarios bloqueados pueden crearse otra cuenta y volver a subir las fotos desde un perfil falso. Es algo de nunca acabar. Además, los videos e imágenes no pueden desaparecer ya que son fáciles de conseguir en otras páginas web no tan conocidas.

Incluso, en el último de los casos, un usuario fácilmente puede acceder a la “red oscura” a través del navegador Tor, en donde este tipo de contenido está disponible con un par de clicks y nunca está bloqueado. Allí, uno puede conseguir el video sin censura de la muerte de James Foley sin ningún problema.

Todo un reto para las webs

Páginas como Twitter, Facebook y YouTube tienen muchos límites y restricciones en cuanto a este tipo de contenido. Pero el punto débil de sus políticas es que precisamente, para bloquear algo, es necesario también que los usuarios denuncien el contenido. Si no lo hacen, la cosa se torna más difícil.

Además, algunos usuarios señalan que tienen derecho a la libre circulación de información y a la libertad de prensa, con lo cual justificarían la propagación del contenido explícito.

Claro está que también existen los “trolls” o personas algo enfermas de la cabeza que solo buscan subir contenido de asesinatos a fin de satisfacer sus gustos e “impresionar” a los demás.

“Este es un debate que las grandes redes sociales como YouTube, Twitter o Facebook no querían tener. Ellos no quieren realmente tener que supervisar como policías los contenidos de sus páginas. Así que están en una situación difícil”, argumentó Carl Miller.