Wii, una buena herramienta para. ¿perder peso?


Un joven estadounidense se ha propuesto perder 36 kilos en un año jugando con su Wii, inspirado por otro joven que llegó a perder 4 kilos en sólo seis semanas de entrenamiento con Wii Sports

Cuántas veces te has puesto a dieta sin éxito? ¿Cuántas te has apuntado al gimnasio para descubrir, unos meses después, que ni lo has pisado? Son muchas las personas que se identifican contigo y algunas han encontrado en Wii un «entrenador personal» a tener en cuenta muy seriamente.

Quizá ya hayas oído hablar de Mickey DeLorenzo y su » Wii Sports Experiment «. Su historia comienza el 3 de diciembre de 2006, cuando puso en marcha un experimento que consistía, básicamente, en mantener su rutina diaria con la única diferencia de que cada día jugaría, entre 30 y 45 minutos, a Wii Sports (título premiado por la revista Time como el juego del año 2006). Seis semanas y 21 horas de juego después, DeLorenzo había perdido 4 kilos y 8,8 centímetros de cintura, su índice de masa corporal había descendido de 25,2 a 24 y su grasa corporal del 19% al 17,2%. Y eso sin hacer dieta ni cambiar significativamente su vida. Para DeLorenzo, «el ‘Wii Sports Experiment’ demostró que los videojuegos son una buena forma de hacer ejercicio sin siquiera darte cuenta de que estás quemando calorías» .

La historia de DeLorenzo recorrió medio mundo y cuando llegó a los oídos de J.R. Cook, un joven residente de un diminuto pueblo de Iowa, se convirtió en el aliciente que le acabó de convencer de que debía poner en práctica su propio » Plan de Pérdida de Peso con Wii «. A comienzos de 2007, Cook, de 27 años, pesaba 122,3 kilos. Aunque nunca fue una persona delgada, Cook no estaba contento con su figura y siempre había querido perder peso, sobre todo después de su paso por universidad, que le dejó de recuerdo unos cuantos kilitos de más. Sin embargo, no hacía nada por cambiar su estado físico. Más bien todo lo contrario: vida sedentaria, mala alimentación. Para colmo, vivía en un pueblo de sólo 100 habitantes en el que no había gimnasios y donde las temperaturas invernales extremas hacían difícil, si no imposible, practicar deporte al aire libre. ¿Quién le iba a decir que su gran afición a los videojuegos le traería la solución a sus problemas?

Una fría mañana de enero, Cook instaló una Wii en el salón de su casa, jugó un rato a Wii Sports y se dio cuenta de que, más que jugar, ¡estaba haciendo ejercicio! Entonces, se le ocurrió la idea de diseñar un plan para perder peso jugando a videojuegos y cambiando paulatinamente sus hábitos alimenticios. El plan es muy sencillo: durante un año, Cook jugará diariamente a Wii, comerá de un modo más sano y beberá menos Mountain Dew, una bebida con alto contenido de sodio y cafeína, a la que Cook reconoce haber sido adicto durante los últimos años (su consumo diario superaba el litro y apenas probaba el agua). Con estos sencillos cambios en su rutina diaria, Cook espera perder 36 kilos.

El protagonista de esta historia ha creado un blog para monitorizar su evolución y asegura que representa un gran apoyo para su plan, sobre todo por la gran cantidad de visitas y mensajes que recibe de gente de todo el mundo. Cook es feliz pensando que su plan «puede llegar a inspirar a otras personas que quieran perder peso y necesiten una motivación adicional para comenzar un estilo de vida más saludable». Y es que, según él, «puede que la Wii no sea una sofisticada máquina de ejercicios, pero es lo que a mí me está motivando para perder peso y lo que me está convirtiendo en una persona más activa en otras áreas que probablemente nunca habría explorado si no fuera por mi idea inicial de que podría jugar a la Wii y perder un poco de peso en el proceso.» Y no le está yendo nada mal. ¡setenta días después de empezar su plan, Cook ya ha perdido 10 kilos!