José Carlos Somoza nos escribe sobre «Metroid Prime: La odisea de la aventura»


La ciencia-ficción nació, de alguna forma, de las guerras. El afán de defendernos de lo extraño, o de conquistar lo extraño, ha impulsado la tecnología hasta nuestros días.

Por José Carlos Somoza (*) – Esto lo comprendieron muy bien los “padres” de la ciencia-ficción, tanto desde un punto de vista profundo o reflexivo como desde el puro entretenimiento: La guerra de los mundos, Tropas del espacio, El juego de Ender, o incluso Alien son ejemplos de ello. Es por eso que el videojuego Metroid Prime acierta en su recreación del contexto de batalla como núcleo central de un escenario de ciencia-ficción.

MTrilogy 02No es menos sorprendente –teniendo en cuenta que fue pionero en esta característica- que su protagonista sea una mujer. La batalla de la soldado contra los extraños ha pertenecido al principio a la mitología (amazonas), pero también ha constituido un tema común en algunos argumentos de ciencia-ficción escritos en épocas (como mediados del pasado siglo) en que la discriminación de la mujer impedía a esta no ya ser militar, sino el acceso a puestos de trabajo corrientes. En el cine, películas como Alien hicieron célebre el mismo contexto de la luchadora frente al monstruo. La protagonista de Metroid Prime es también mujer, y el hecho de que el jugador la maneje en primera persona representó toda una novedad en su momento, y sigue siendo ahora algo no muy común. Desde luego, no es frecuente ver juegos en primera persona con una protagonista femenina ni siquiera en nuestros días.

Creo que Metroid Prime ha llegado en un momento ideal: un momento en que su tecnología es “creíble”, en el que los “super-soldados” están empezando a convertirse en una realidad y en que los avances en nanociencia podrían llegar a desarrollar muchas de las habilidades con que cuentan los personajes. Pero no es que Samus Aran, que así se llama la protagonista, posea especiales super-poderes, y creo que aquí está otro de los aciertos del juego: más que eso, cuenta con una armadura defensiva y ofensiva que permite a los jugadores controlar los mandos como si realmente se encontraran dentro del traje de Samus. Siempre he creído que la visión en primera persona es arriesgada en un juego: ese intento de introducirnos en “la piel” del personaje no surte efecto en todas las ocasiones. No es el caso de Metroid por una sencilla razón: la protagonista se encuentra dentro del traje, y lo más lógico es que el jugador vea lo que ocurre a través de dicha armadura. De ese modo, la sensación de aislamiento en un entorno hostil, de hallarnos solos en medio de una serie de extrañas amenazas, se incrementa.

El uso del traje de Samus es sencillo, y las actividades usuales se convierten en hábito: abrir puertas disparando sobre ellas o escanear zonas para saber qué clase de objeto o rompecabezas debemos resolver. No son muchos los videojuegos de aventuras en primera persona que también ofrecen al jugador un desafío de imaginación e inteligencia. Pero en Metroid Prime el equilibrio se mantiene con notable interés. Por otra parte, ello no perjudica a la fluidez de la aventura.

Soy, quizá por mi gran torpeza como jugador, un gran defensor del juego fluido: aquel en el que la variedad y los retos no están reñidos con permitir al jugador pasar de un escenario a otro sin esas constantes trabas que solo pueden vencerse tras repetir millares de veces la misma acción. Es cierto que existen combates difíciles, sobre todo al final de cada escenario –todos los conocemos como “boss fights”- y no pocos elementos de enigmas que deben resolverse, pero el jugador cuenta con bastante ayuda para ello y el balance entre dificultad y entretenimiento se mantiene. Un guión poderoso se encuentra, además, tras las evoluciones de la heroína: gracias a él, pasamos de escenario en escenario viviendo incontables aventuras con una cohesión interna que nos lleva al desenlace. Creo que este es un punto nada desdeñable: el uso de un buen argumento para dar coherencia a los sucesivos cambios de escenario.

MTrilogy 08No hay nada más maravilloso en el mundo de las aventuras que sentirnos protagonistas en distintos y extraños mundos. Desde Odiseo, no nos basta con luchar en Troya: debemos ir también de isla en isla, conociendo maravillas y enfrentándonos a enigmas. Metroid consigue traer a nuestra imaginación esa clase de aventura en múltiples decorados. Y, dentro del traje de Samus Aran, nos sentimos, como ella, únicos responsables de devolver un poco de orden al caos que nos rodea.

Metroid Prime Trilogy, ya disponible para Wii, nos pone en la piel de la cazarrecompensas Samus Aran en su encarcinazada lucha contra el mal en Metroid Prime, Metroid Prime 2: Echoes y Metroid Prime 3: Corruption.

*José Carlos Somoza (La Habana, 1959) es escritor. Su quinta novela larga, La caverna de las ideas, un relato de detectives ambientado en la Grecia clásica, lo catapultó a la fama a nivel internacional. Desde entonces ha conseguido varios premios con obras a caballo entre el género negro y la ciencia ficción como La dama número trece, ZigZag o La llave del abismo

[tags]Videojuegos Wii[/tags]