La campaña electoral en EEUU, paraíso de los vendedores de souvenirs


ImagenTony Baltes está desde hace años en el negocio de los objetos vinculados a las campañas electorales, pero nunca antes vio algo semejante: la presidencial estadounidense de 2008 le permite vender tantos souvenirs con el rostro de los candidatos que su pequeña empresa ya no puede satisfacer la demanda.

"Supera nuestras expectativas. Nos preparamos para un maremoto y simplemente tratamos de aguantar", explicó a AFP este empresario de 59 años, que creó en Ohio (norte) la empresa Tigereye Design.

Tigereye obtuvo en febrero de 2007 la exclusividad de las ventas de productos para la campaña del precandidato demócrata Barack Obama, pero recibió las urgentes demandas de los colaboradores de su rival, Hillary Clinton, para superar la desaparición de los 'stocks' de todas sus líneas de productos.

"Los responsables de las campañas (siempre) compran muchos objetos para repartir en los mítines, pero lo que no tiene precedentes es la cantidad de cosas que compra la propia gente", señaló Baltes.

souvenirs-USA-2008En esta etapa de la campaña en 2004 había vendido 4 millones de insignias. Este año ya vendió 13 millones. Hay que decir que las camisetas, gorras, autoadhesivos, que tradicionalmente marcan las campañas electorales estadounidenses, son cada vez más fáciles de adquirir gracias a internet.

Tudi Huff abastece de 'cascanueces Hillary', que se venden con auténticas nueces en la 'America Spirit Store', templo del 'kitsch' electoral, situada en la Union Station, la gran estación de Washington.

Hillary "se vende bien, pero no tanto como Obama", observa. Y cuando se le pregunta si vende tantos recuerdos con la imagen de John McCain, lanza un suspiro. Los naipes y tazas de café con la imagen del candidato republicano reposan en un rincón mal iluminado de su comercio.

En el puesto de venta de recuerdos 'Alamo Flags' Karen Gustaffson, una texana de 46 años que hace turismo en la capital tiene los brazos cargados de tantos objetos con la imagen de McCain como con la de Obama.

"Me gusta Obama", explica esta empleada de una empresa farmacéutica, mientras sostiene en la mano una taza con el eslógan "Yes we can" ("Sí, podemos"). "No soporto más esta política". En noviembre tiene la intención de votar a McCain, señaló.

La carrera entre Obama y Hillary Clinton resulta tan competitiva en las urnas como en los actos multitudinarios, en los que Obama lleva la delantera, lo que refleja su popularidad entre los jóvenes votantes y los internautas.

En el sitio CafePress.com, donde los propios clientes pueden crear prendas de vestir y productos derivados, el 70% de las ventas vinculadas a los candidatos corresponde a productos de Obama.

Pero si el senador por Illinois le lleva ventaja en la categoría ropa interior y accesorios para perros, Hillary lo supera en venta de osos de peluche y jarras de cerveza.

Karen Bard, "experta en cultura-pop" en e-Bay, afirma que el sitio de subastas en línea vendió muy bien las camisetas Hillary del creador Marc Jacobs, director artístico de Louis Vuitton.

Sin embargo, el colectivo Obey, especializado en arte urbano, vendió aún mejor su edición limitada de camisetas Obama a un precio medio de 380 dólares.

En términos generales, "los responsables de campaña no anticiparon la demanda. Es un fenómeno que no hemos visto antes", asegura Baltes. "Este año, todos quieren contarle al mundo a quién apoyan".

En el puesto de 'Alamo Flags' los imanes con el rostro de Rudy Giuliani, ex alcalde de Nueva York que abandonó la carrera republicana, empiezan lentamente a acumular polvo.

[tags]USA 2008[/tags]