La crisis del Northern Rock alarma a la banca en Internet


banca-petitCuando la mala racha de Northern Rock se aceleró la semana pasada, la crisis de la entidad británica supuso un tremendo susto para muchos de sus clientes cuando descubrieron que no podían acceder a su dinero a través de Internet.

Aunque la parálisis de su página web parece no haber sido la causa de que saltasen las alarmas en Nothern Rock, fue un recordatorio brutal del intenso pánico que surge cuando la inmediatez de la banca en Internet topa con el muro de los fallos del sistema.

Cuando la crisis llegaba a su cumbre, la página de Northern Rock dejó de funcionar debido a la presión de los clientes que trataban de acceder a sus cuentas, provocando que muchos de ellos se uniesen a las colas formadas en las puertas de las oficinas físicas de la entidad. El banco ha comunicado que su web funciona ya con normalidad.

Con la crisis aparentemente resuelta, los bancos europeos están comprobando llenos de nerviosismo hasta que punto sus páginas tienen capacidad suficiente para evitar que la entrada simultánea de cientos de miles de clientes provoque una crisis.

«Apostaría sin dudar que hasta el último de los administradores de tecnologías de la información (IT) de los grandes bancos estarán revisando sus sistemas diciendo: ‘¡Ya está! Pero por la gracia de Dios'», afirmo Ken Allan, especialista en IT de Ernst & Young.

Sin embargo, la crisis del Northern Rock no es sólo una llamada de atención para los bancos, sino también para muchos otros negocios, como las compañías aéreas, que cada vez han confiado más en Internet como la primera vía -y muchas veces la única- para ofrecer servicios a sus clientes.