La PS4 y la Xbox One consumen hasta 3 veces más electricidad que sus versiones anteriores


PS4 y Xbox One se podrán emular más fácilmente que PS3 y Xbox 360 gracias a su arquitectura PC

El Consejo de la defensa de los recursos naturales (NRDC, por sus siglas en inglés) completó la evaluación de las consolas de Microsoft y Sony que fueron lanzadas este año.

El estudio reveló que ambos sistemas presentan cambios importantes en la eficiencia energética en comparación con la generación anterior; sin embargo, sus nuevas características podrían provocar un consumo de electricidad hasta 3 veces más alto. Un estudio que hoy, con las anunciadas subidas de la luz para el próximo año está en plena actualidad.

De las 2 consolas, el Xbox One consume más energía por año. La causa es su demandante modo de espera —característica que permite encender el aparato con comandos de voz—. Este gasto es responsable de la mitad del consumo anual del sistema. Según el reporte, sólo esta característica "consume más electricidad anualmente que el televisor de 50" al cual esté conectado [el Xbox One]."

Pero no todo fue negativo. El NRDC señaló que ambas consolas emplean fuentes de poder muy eficientes que minimizan las pérdidas energéticas, procesadores poco demandantes y modos de reposo automático que previenen el desperdicio de electricidad. Otra característica que fue alabada es la capacidad de cargar los controles por medio de USB sin necesidad de encender los sistemas.

La organización también estimó cuánta energía consumirán los videojuegos. Su uso proyectado equivale a una cantidad mayor que la electricidad empleada en todas las casas de Houston, la cuarta ciudad más grande de Estados Unidos. El reporte se aventura a sugerir que el costo de mantener encendido el Xbox One durante 5 años supone una cifra de $150 USD —suficiente para adquirir 2 o 3 títulos nuevos—.

Para finalizar, el NRDC concede que los modelos de lanzamiento están enfocados en funcionar bien y no tanto en la eficiencia, por lo que esperan que futuras revisiones atiendan esta cuestión. En concreto, piden que el modo activo del PS4 consuma menos energía y que el Xbox One reduzca la cantidad de electricidad necesaria para su modo en espera. El talón de Aquiles de ambas fue la poca eficiencia al ver contenido como streams o videos, pues dispositivos dedicados a esta función operan con 3 veces menos energía.