“Dreamworld”, la versión light de Candy Crush para novatos


dreamworld

Candy Crush Saga no sería el fenómeno popular en que se ha convertido sin la ayuda de Facebook. Al margen de las (a veces molestas) peticiones de vidas, ha sido su mejor forma de promoción. Lo habitual es jugar en el móvil y conectar el progreso o pedir ayuda a través de la red social.

King, el estudio creador del título con más de 132 millones de jugadores activos, ha dado un nuevo giro. La última actualización del título incluye una sorpresa, Dreamworld, un complemento de 65 niveles que se puede descargar en aparatos iOS y Android, sin embargo hay que pasar del nivel 50 de Candy Crush para entrar y conectarlo a Facebook (y así guardar el progreso). De esta manera se trata de paliar la frustración generada al bloquearse en un nivel. Algunos de los más complicados son 35, 65, 29, 33 y 97. A partir de ahí ya es difícil determinar uno en concreto.

La mecánica de este universo paralelo es muy parecida, solo que se cuenta con Odus, un búho cuya estabilidad y supervivencia depende de la habilidad del jugador. Se han creado nuevos efectos de ayuda para hacer desaparecer los caramelos. La primera sensación es de sencillez. De hecho, para poder acceder a esta versión hay que superar el nivel 50 de la aplicación inicial. La ventaja de este complemento estriba en poder volver a jugarlo varias veces y mejorar los resultados. En diciembre de 2012 el tiempo medio de cada partida era de 30 minutos.

Tommy Palm, gurú detrás del juego, explica que esta renovación pretende agradar a la comunidad de jugadores: “Los hemos escuchado, sabemos que muchos están atascados en los niveles más altos y quieren volver a tener la sensación de estallidos y superación de niveles. Se trata de un complemento; más sencillo”.

El creativo insiste en que no es una forma de reconocer una limitación del original: “Todos los juegos tienen un ciclo de vida, de eso soy consciente, pero también hemos aprendido mucho de Zynga, cuya crisis comenzó en 2011. Nosotros hemos entendido que los juegos sociales tienen que tener una vida más dinámica para mantenerse en el tiempo y que no hace falta tener un catálogo muy grande, pero sí cuidado”.