Las entidades de gestión reclaman a la industria tecnológica el mismo respeto hacia la propiedad intelectual que el que ésta exige para sus patentes industriales


Copyright-petitIgualmente le recuerdan que gran parte de sus ingresos se obtienen por la explotación de contenidos protegidos

Ante el reciente anuncio del volumen de negocio alcanzado por las TIC en el 2006 de 95.325 millones de euros, las entidades de gestión de derechos recuerdan a la industria y a los usuarios que un elevado porcentaje de estos ingresos se obtienen gracias a la explotación de los contenidos protegidos bajo los derechos de propiedad intelectual.

La industria tecnológica parece olvidar que una parte importante de su volumen de negocio se debe a los cánones de propiedad industrial por patentes que igualmente tienen una repercusión en los usuarios, sin que éstos, ni las asociaciones de internautas, consideren que es un freno a la Sociedad de la Información.

La copia privada es parte de la remuneración del trabajo de los creadores, del que se aprovecha la industria tecnológica para conseguir el nivel de negocio que anuncia, mientras que, por otra parte, aboga por la desaparición de la remuneración que les corresponde legítimamente a aquéllos y que supuso en el 2006 menos del uno por mil del volumen de negocio de las TIC.

La oposición de la industria tecnológica hacia los derechos de propiedad intelectual, entre los que se incluye la copia privada, contrasta con su política de dureza en la defensa de sus patentes. Destaca, en esta ocasión, el silencio de las asociaciones de internautas que se muestran tan beligerantes ante la copia privada.

Las entidades de gestión recuerdan que al trasladar la repercusión de la compensación equitativa por copia privada sobre los usuarios extienden a los ciudadanos el coste económico de sus obligaciones legales ya que, son, por ley, los fabricantes y los importadores de los equipos y soportes los deudores de la compensación, puesto que precisamente los aparatos y dispositivos que venden son los que permiten la copia del usuario para su uso privado.

Los artistas, autores, productores, creadores de obras sometidas a propiedad intelectual denuncian la campaña orquestada por las industrias tecnológicas en contra de los derechos de los primeros. Lo que pretende la industria tecnológica es que todas las obras de creación se difundan de forma masiva, libre y gratuita a través de las diferentes redes, formatos o soportes, sin que los creadores reciban remuneración alguna por su trabajo ni vean reconocidos sus derechos.