Los españoles gastamos un 32% más en la factura de móvil por la mala elección de sus tarifas


movil-petitLos usuarios españoles de telefonía móvil pagan un 32% de más debido a la mala elección de sus tarifas, según se desprende de un informe publicado hoy por doctorSIM, compañía española especializada en ahorro de móvil.

El estudio pone de manifiesto que sólo el 37% de los usuarios disfruta en España del plan de precios «más idóneo«, lo que supone que más de 30 millones de clientes no ahorran en su factura mensual.

La compañía asegura que, en caso de contar con la tarifa adecuada, sería posible ahorrar una media de 190 euros al año, cantidad que se elevaría hasta los 285 euros para perfiles profesionales.

Por otra parte, el estudio apunta que el volumen de gasto y el margen estimado de ahorro no coinciden entre los clientes de las distintas compañías. En concreto, entre las tres operadoras dominantes en España «existen desequilibrios, no sólo en cuanto a cuota de mercado, sino también en la forma en que se distribuye el margen de ahorro».

En este sentido, Movistar aparece como la operadora con la que es posible ahorrar más (un 35%) si se escoge el plan de precios y ahorro más adecuado y se vigila el gasto. El segundo puesto lo ocupa Orange, con un 32%, seguido de Vodafone, con un margen de ahorro del 28% al mes.

El estudio de doctorSIM apunta como causas principales del exceso de gasto la mala elección de los planes de ahorro; el cobro de un gasto mínimo mensual, que en muchos casos no se alcanza; y los bonos y las promociones que no se disfrutan plenamente o no se llegan a utilizar.

Por otra parte, los servicios que mayor margen de ahorro permiten son los de voz, envío de mensajes cortos (SMS), tráfico de datos a través de internet y llamadas internacionales.

Como elemento agravante de lo que denomina una «creciente problemática», doctorSIM asegura que las operadoras efectúan «continuos e imprevistos» cambios en sus planes de precios y tarifas «que rara vez llegan a oídos de los usuarios». «La consecuencia más directa de esta situación es que lo que ayer era válido para el bolsillo del consumidor deja de serlo hoy», indica el estudio.