Nokia y Microsoft pueden beneficiarse de la derrota de Samsung en los EEUU


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Nokia y Microsoft Corp presentaron este miércoles el smartphone en el que ambas compañías esperan recuperar mercado perdido a manos de Apple, Samsung y Google.

 

 

Ángel Cortés - Para Nokia esta puede ser la última oportunidad, afirman los analistas. De ser la número 1 en el mundo y no bajar nunca de un 30% del share, cayó a una segunda posición y su participación en el mercado se redujo al 19,9%. Lo más importante, sin embargo, es que Nokia no ha conseguido introducirse en el mercado que aporta mayores beneficios a los fabricantes, el de los smartphones. En este segmento su participación es del 3,7 por ciento mientras que los móviles con Android copan el 68 por ciento y Apple es dueño del 17 por ciento.

Todo podría cambiar

La disputa legal entre Apple y Samsung aporta al tandem Nokia-Microsoft una buena oportunidad para crecer en un mercado al que hasta ahora siempre le ha sido reacio, los EEUU.

El triunfo de Apple no solamente está siendo en los tribunales sino también mediático. No son pocos los que se muestran convencidos de que “Samsung copió a Apple”, sino que además creen que “Google copió el iPhone”.  En este terreno, Nokia y Microsoft tienen mucho que ganar.

Microsoft no solamente ha revolucionado la interfaz gráfica de su sistema operativo para móviles sino que ofrece a sus consumidores una experiencia única y totalmente distinta a la que podemos encontrar en un iPhone o en un Android y en cuanto a diseño, Nokia ha sabido fabricar terminales con identidad propia y prestaciones que en nada pueden envidiar a sus competidores.

Los expertos y consumidores que han probado Windows Phone coinciden en que este deja un buen sabor de boca. Seguramente no lograrán convencer a los millones de “iPhoneadictos” del mundo, pero aún quedan importantes bolsas de consumidores que optan por Android o Blackberry desconociendo la originalidad y potencia de los nuevos Nokia.

Pero no hay que olvidar que Samsung ya tiene en la recamara su terminal con Windows Phone listo para desembarcar en los EEUU a finales de octubre y que podría convertirse en la insignia del fabricante coreano si la batalla legal sigue produciéndole nuevas derrotas.

El éxito o fracaso del tándem Microsoft-Nokia también dependerá de otros factores. 

Ambos fabricantes han sido golpeados en su “orgullo” obligándoles a bajar al ruedo de la competencia y a entender al consumidor como un sujeto activo y protagonista de sus decisiones.  En este terreno, tanto Apple como Google han dado un serio revés a estas y otras compañías estableciendo vínculos mucho más allá de la mera compra de productos. Es un hecho evidente que la soberbia y la altanería son malas consejeras y que solo un cambio profundo en esa relación con los consumidores podrá conducir a que Windows Phone se convierta en un éxito y no en un nuevo fracaso.